Osman Rojas | LA PRENSA.- El Pampero es golpeado severamente por la crisis. Este es el comentario que con mayor frecuencia se escucha en la boca de los trabajadores de la institución y es que, en los últimos 14 meses, cinco personas han muerto presentado grados de malnutrición y otras diez se encuentran con problemas de peso.
La información fue confirmada por una enfermera del centro médico quien prefirió no revelar su nombre por seguridad. La informante comenta que los pacientes comen mal y asegura que ninguno de los recluidos cumplen con una dieta específica.
Aquí se come por matar el hambre. Los estándares de la Organización Mundial para la Salud (OMS) establecen que una persona que toma anticonvulsivos debe tener una dieta, específica pero eso aquí no pasa”, asegura la trabajadora.
Según contó la fuente, las autoridades regionales tienen conocimiento del caso, pero siempre les dicen que deben esperar porque no hay presupuesto para atender a los pacientes psiquiátricos.
Da dolor ver el estado en el que se encuentran estas personas. Ni los familiares de los enfermos vienen y eso es algo muy triste. Aquí el personal médico es el que está pendiente de los internos”, dice.
El Pampero también siente la escasez de medicinas y tiene dos años sin fenobarbital para los hospitalizados.

