La rigidez mental o inflexibilidad cognitiva es una característica común en muchos niños, adolescentes y adultos con condición del espectro autista. Según explica la doctora María Laura Braz, neuropediatra y miembro de la Fundación Sólo Faltas Tú, esta rigidez puede expresarse como dificultades para aceptar cambios, adaptarse a imprevistos o salir de una rutina establecida.
«Muchas veces, esta característica puede llegar a influir significativamente en cómo interactúan con su entorno», dice la doctora Braz.
La neuropediatra explica que la rigidez mental se manifiesta cuando un niño tiene dificultades para cambiar de idea, aceptar nuevas propuestas o tolerar situaciones que se salen de lo previsible. Y es muy necesario resaltar que No es un capricho, sino que está directamente relacionada con la manera en que su cerebro procesa la información.


«Muchos estudios desde la evidencia científica, centrados en el autismo reportan que la rigidez no es un problema de conducta, sino un rasgo neurocognitivo que necesita comprensión y acompañamiento», dice Braz.
Comprender las realidades del autismo
Sin embargo, esta característica neurocognitiva en ocasiones puede jugar en desventaja a la persona con condición de espectro autista, ya que puede generar ansiedad, situaciones de hiperalerta y angustia, alteraciones del sueño y la conducta, entre otros.
«NO existen medicamentos para tratar la inflexibilidad de pensamiento o rigidez cognitiva en el autismo», alerta Braz.


¿Cómo se puede ayudar a estas personas a que esta característica no le genere situaciones desagradables para sí mismo en su entorno? La respuesta es siempre mirar a la persona y no sólo su diagnóstico. Antes de pensar en «cambiar» o «corregir» la rigidez, es clave adaptar el entorno a las características autistas. La especialista señala que un niño que se siente seguro y comprendido tiene más capacidad para enfrentarse a pequeños retos.
La doctora Braz explica que cuando el entorno acompaña, podemos introducir gradualmente microcambios: actividades sorpresa, variaciones pequeñas dentro de lo familiar, o propuestas de elección entre dos opciones similares.
«Este tipo de apoyo les da autonomía y seguridad. Sin presión ni imposición. ¡La educación y el conocimiento del autismo hace las cosas posibles!», dice Braz.


