Las autoridades de la ciudad de Petropávlovsk, en Kamchatka, Rusia, han decretado este viernes el estado de emergencia a nivel municipal tras el paso de una serie de ciclones que han sepultado la región bajo densas capas de hielo y nieve.
El gobernador local, Yevgueni Beliáev, oficializó la medida tras confirmarse el fallecimiento de dos personas debido al desprendimiento de nieve desde las techumbres. La primera víctima fue un hombre de 60 años hallado durante labores de limpieza, mientras que un segundo residente falleció pese a los intentos de los servicios de rescate por liberarlo tras quedar atrapado por un alud urbano.
A pesar de que las precipitaciones han cesado en la capital regional, la situación operativa sigue siendo crítica. El gobernador advirtió que las labores para mitigar las consecuencias de los temporales se extenderán por varios días, dado que el volumen de nieve acumulada impide el despeje inmediato de todas las vías de comunicación.


Aunque se ha logrado restablecer el tránsito en las arterias principales, persisten numerosos puntos de congestión y bloqueos en diversos tramos de la red vial que dificultan la movilidad.
Ante la parálisis del sistema de transporte público convencional, la Guardia Nacional rusa ha implementado soluciones de emergencia. Se han habilitado camiones de traslado de prisioneros para facilitar el desplazamiento de los ciudadanos. Paralelamente, las autoridades mantienen una alerta activa para la población debido al riesgo latente de nuevas caídas de nieve desde los edificios y la alta probabilidad de aludes en las zonas montañosas circundantes.


Un fenómeno de nieve con alcance nacional
Este temporal en el Lejano Oriente ruso se enmarca en una semana de condiciones climáticas extremas que han afectado a casi todo el territorio de la Federación Rusa. Ciudades como Moscú y San Petersburgo han registrado niveles de precipitación históricos, una tendencia que se ha replicado en las regiones de Tver, Sarátov y Yekaterimburgo. Incluso en el sur del país, en la zona de Krasnodar junto al mar Negro, se han reportado nevadas inusuales que contrastan con su clima habitualmente cálido.


