Osman Rojas | LA PRENSA.- Una vez a la semana Jaiker Fernández prepara un bolso para viajar consu hijo. En el morral Fernández guarda una muda de ropa limpia, un envase de agua grande, pastillas para la tensión y
otras por si le da gripe.
Además de los medicamentos, el hombre se lleva la biblia para buscarfortaleza mientras seconvence a sí mismo quedebe viajar para salvar su vida.“En Valencia la radioterapia me sale 5 millonesmás barata que en Barquisimeto. Es cansón ylos médicos no recomiendan que me agitepero si no lo hago muero”, dice el hombre conpasmosa calma y es que, desde hace una semana, el hombre se encuentra viajando de forma regular para tratar de superar el cáncer de piel que lo atormenta desde hace más de un año.
Nos hemos cansado de buscar en la red pública pero nadie nos da una respuesta. Cada vez que vamos al Servicio Autónomo de Oncología (SAO) nos dicen que tenemos que tener paciencia porque hay sólo un equipo disponible pero esta enfermedad no espera y es por eso que mi hijo tomó la decisión de llevarme a Valencia a cumplircon la radio. Allí es caro pero mucho más económico si se compara con los centros privados enBarquisimeto”, comenta Fernández.
El paciente oncológicoexplica que su ciclo de 11 radioterapias cuesta en el estado 16 millones de bolívares, cifra muy alta sintoma en cuenta que enValencia el mismo trata
miento le cuesta 11 mi llones. “Mi esposa nos prepara comida para el viaje y así ahorramos”,dice con una sonrisa.
La historia de este hombre es triste, pero común. Desde hace dos meses aproximadamente los enfermos del estado han visto cómo entidades vecinas como Yaracuy, Portuguesa o Carabobo pueden ayudarles a superarsus patologías.
Los otros estados estánmejor dotados que nosotros y eso es un alivio.Además entidades como Portuguesa cuentan con casas comerciales que reciben dólares preferenciales y eso hace que los exámenes allí sean másbaratos ”, comentó CésarRibas, coordinador de Lara Entera por la Salud.
Tanto es lo que pueden ahorrarse que enfermos que necesitan practicarse algún examen especializado como una tomografía con contraste prefieren meterse el viaje a pagar por la prueba. En
Acarigua, por ejemplo, laplaca que aquí vale 950mil bolívares allá cuesta610 mil. La escasez de reactivos también aleja a los enfermos de la entidad y es que, desde hace dos años
y tres meses en Lara no se hacen pruebas de VIH. Las personas que necesitan este examen deben viajar hasta Valencia para practicarse el estudio.
“Para nosotros es indignante ver que hay personas que se mueren sinsaber qué enfermedad tienen. Este Gobierno se olvidó de los pacientes con VIH y eso es lamentable”, denunció en días
pasados el señor Édgar Arias, vocero de la fundación Hombres Seropositivos en Lara.
Van a los seguros
Los Seguros Sociales de otros estados también seha convertido en un alivio para los enfermos. Aunque para sacar medicinas de este sistema las personas deben estar registradas los enfermos
(en especial los oncológicos) muestran sus récipes para solicitar apoyo.

