José D. Sequera | LA PRENSA.- Más cochino que un baño de carretera. Así como lo lee, las calles del centro de Barquisimeto ahora parecen un baño público debido a la suciedad de restos de excrementos y orina presentes en los frentes de casas y comercios.
El equipo reporteril de La Prensa hizo un recorrido por estas vías y pudo constatar que las carreras 19 y 21 son las que llevan la batuta, mientras que las transversales, sobre todo desde la calle 26 hasta la calle 38, también presentan un estado deplorable.
En estas zonas la suciedad y el olor nauseabundo son insoportables. Los restos de los excrementos están esparcidos por toda la acera, haciendo que los peatones tengan que sortearlos a la vez que se van tapando la nariz.
También es normal ver, incluso a plena luz del día, hombres orinando en una esquina o personas en situación de calle defecando frente a comercios, pero es en la noche que las aceras se convierten en letrinas.
Muchas veces cuando llego aquí al puesto de tostones veo todo el piso lleno de heces, y lo peor es que a uno le toca limpiar porque no se puede trabajar así desde temprano”, explica José Mendoza, quien es vendedor de tostones en la carrera 21 con calle 33.
Mendoza dice que también los kioscos de periódicos son un blanco de este problema. “El señor de la esquina más de una vez no ha podido abrir el kiosko porque o hacen pupú u orinan”, precisa.
Las zonas donde hay comercios que venden artículos regulados no escapan de esta situación. Vendedores ambulantes que frecuentan esas zonas, aseguran que cuando comenzaron las colas por comida en la madrugada, caminar por ahí era como estar en el propio infierno.
“Por el Farmatodo de la 32 a veces no se podía ni caminar porque estaba tan lleno de heces que daba mucho asco andar por ahí”, suelta con pesar Carlos Matamoros, cafecero.
No es suficiente
Aunque comerciantes del centro aseveran que tanto Emica como Imaubar limpian en las noches, alegan que eso no es en todas las calles, por lo que piden ampliar las cuadrillas de limpieza.

