Desde el comienzo del verano austral, la región patagónica de Argentina atraviesa una de las crisis ígneas más complejas de los últimos años. Según los informes técnicos, el fuego ya ha consumido más de 45.000 hectáreas, afectando no solo ecosistemas protegidos y bosques nativos, sino también viviendas particulares e infraestructura clave.
Esta situación se desarrolla en un escenario de condiciones climáticas adversas y debates sobre la disponibilidad de recursos estatales destinados a la contención y prevención de siniestros.


La provincia de Chubut es actualmente el epicentro de la emergencia. En el Parque Nacional Los Alerces, un incendio iniciado por la caída de un rayo en diciembre ha afectado ya 20.000 hectáreas, amenazando zonas residenciales cercanas.
Paralelamente, en el sector de Puerto Patriada, las llamas han arrasado con 23.000 hectáreas, impactando directamente en las localidades turísticas de Epuyén y El Hoyo. Otros focos en la zona de El Turbio y en la provincia de Santa Cruz suman miles de hectáreas adicionales al daño total registrado hasta este inicio de 2026.


Despliegue de recursos y factores climáticos en Argentina
Para combatir el avance del fuego, se ha coordinado un operativo conjunto entre brigadas locales, provinciales y nacionales. Bajo la órbita de la Agencia Federal de Emergencias del Ministerio de Seguridad, cientos de especialistas y voluntarios trabajan con el apoyo de helicópteros, camiones cisterna y aviones hidrantes de gran capacidad. La magnitud del evento ha requerido incluso la colaboración transfronteriza, con la llegada de efectivos de bomberos provenientes de Chile para asistir en las tareas de control.
Expertos señalan que, si bien el verano es una época de riesgo natural en el bosque andino patagónico, el aumento de la temperatura media y la escasez de precipitaciones previas han exacerbado la vulnerabilidad del terreno. No obstante, las estadísticas indican que el 95% de los incendios tienen origen humano, ya sea por negligencia o intencionalidad.
Mientras que en Río Negro una quema de pastizales controlada se salió de cauce, en Puerto Patriada la Justicia investiga indicios de combustible en la zona, aunque las autoridades judiciales han descartado, por el momento, las hipótesis oficiales que vinculaban estos hechos con grupos específicos de la zona.


Críticas a la gestión
Organizaciones ambientales como Greenpeace y la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) han manifestado su preocupación por el manejo de la crisis. Según estas entidades, además de los factores climáticos, las políticas presupuestarias y estratégicas de la actual administración nacional han generado demoras críticas en la respuesta temprana.
La reducción de fondos destinados al sector es señalada como un factor que ha limitado la capacidad de contener los focos antes de que se transformen en incendios de gran magnitud.


