Osman Rojas | LA PRENSA.- Tirado en medio de la sala estaba el caballo. Le faltaban las dos patas traseras y la cola que también había sido arrancada. A pocos metros había un mazo de hierro cubierto con pelos y las moscas se peleaban por aterrizar en medio del charco de sangre.
Así estaba la casa de “Los Comecaballos”, nombre con el que la comunidad bautizó a los integrantes de la banda encargada de robar potrillos para sacrificarlos, despedazarlos y venderlos como carne de res en frigoríficos.
Un detenido, un animal picado y tres tipos que son buscados fue el resultado de un procedimiento que realizaron funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Carorita al norte de Barquisimeto el martes. El último ejemplar que mataron fue “Castaño” un caballo de siete años y que se presume fue descuartizado la mañana del lunes.
Según cuenta el dueño del animal, dos ladrones ingresaron a las 4 de la mañana a su casa en el sector La Manga, a pocos metros de la entrada de Carorita. Una vez dentro, los delincuentes desataron al caballo y se lo llevaron a una casa ubicada a dos cuadras.
A las 7:00 de la mañana, el dueño del caballo se da cuenta que el animal no está y de inmediato empieza a buscarlo y en medio de su desesperación se encuentra a uno de los integrantes de la banda y lo empieza a cuestionar. El dueño nota que el interrogado se puso nervioso y decide seguirlo.
Al mediodía, nota que un camión ingresó a la casa de “Los Comecaballos” y el dueño decide asomarse por la pared y ver lo que hacían. “Ahí veo al hampón con el caballo tirado en el piso muerto. La cola no estaba y los ladrones apenas iban a empezar a picar”, recordó.
De inmediato, el hombre salió a buscar a sus familiares y a funcionarios policiales y mientras sucedía esto, alguien les avisó a los maleantes y sólo pudieron capturar a un hombre conocido como “El Jefe”.
“Yo le di tetero, lo crie y mira cómo quedó. Seguro lo picaron para venderlo como carne de vaca”, dice con tristeza el dueño del animal, mientras sostiene una pata en la mano.
El muchacho asegura que esto no es la primera vez que pasa pues los hampones ya han hecho lo mismo con tres caballos más.

