María B. Jordán | LA PRENSA DE LARA.? Un motorizado fallecido y su acompañante gravemente herido fue lo que dejó el impacto de una camioneta pickup blanca con franjas azules ayer a la 1:26 de la tarde en la avenida Venezuela con calle 12 al este de Barquisimeto.
Según testigos, todo ocurrió muy rápido y lo único que recuerdan del vehículo fue que pasó a alta velocidad y en la fuga cruzó por la avenida Los Abogados.
En plena esquina de la avenida Venezuela con 12, Ángel José Cañizales Martínez, de 21 años, y Antonio José Peralta, Policía Nacional Bolivariano (PNB), quedaron en el suelo botando sangre, gravemente heridos y quejándose tras el impacto que les propinó la camioneta.
El primero, quien era el chofer, murió a los minutos tras golpear su sien con el pavimento, presentar fractura de brazo entre el hombro y codo y diferentes golpes, mientras que el segundo lucha por su vida en la Emergencia del Hospital Central Antonio María Pineda.
Cañizales Martínez vestía una camisa gris y zapatos deportivos. Se logró conocer que el joven estuvo en la mañana en la sede de la Universidad Nacional Experimental de Seguridad (UNES) en una entrevista para poder estudiar y ser PNB.
El chamo supuestamente se había comunicado con sus familiares en Río Claro para celebrar con una sopa que había sido seleccionado en la universidad que se ubica en la avenida Bracamonte.
Cañizales, quien estaba dedicado a ser productor agropecuario junto al padre en Río Claro, estaba acompañado por Peralta, quien se presume lo había ayudado a ir a la universidad.
El polinacional no parada de botar sangre por la boca y la nariz. Vestía una chaqueta y jean, a simple vista se les notaba la inflamación que le produjo su golpe con el piso.
«Todo sucedió en cuestión de segundos», murmuraban los testigos en la calle, comentando que al conductor de la camioneta no le importó no auxiliar a los chamos de la moto y se piró de una vez sin mirar a los lados.
Cuando el reloj marcaba la 1:26 de la tarde llegaron al sitio funcionarios de Protección Civil y le prestaron primeros auxilios a las víctimas.
Cuando intentaban intubar a Cañizales para darle oxígeno uno de los paramédicos gritó «le está dando un paro», por lo que siguieron colocándole oxígeno manual para que resistiera hasta llegar a Emergencia.
Según cuentan los vecinos, presuntamente unos uniformados llegaron al sitio donde ocurrió la tragedia, revisaron los bolsillos de los dos chamos, les sacaron sus pertenencias y de inmediato se fueron sin dar mayor explicación.
Con los faros partidos y la gasolina botándose por una de las mangueras quedó la motocicleta marca Jaguar en la que andaban las víctimas. Tanto el chofer como el parrillero iban en la moto sin protección y se conoció que ambos chamos eran amigos.
El fallecido vivía específicamente en la calle Guayamure con callejón Alexis Rivero, de Río Claro, a dónde se dirigía con su amigo en policía nacional bolivariano.


