La ciudad costera de Viareggio, ubicada en la región de Toscana, Italia, ha dado inicio a su ciclo de festividades para el año 2026. Del 1 al 21 de febrero, este Carnaval, consolidado como uno de los referentes culturales más destacados de Europa, despliega una tradición que supera los 150 años de historia.
Los desfiles, que se llevan a cabo en el malecón frente al mar, presentan estructuras monumentales que pueden alcanzar los 20 metros de altura, fabricadas con la técnica tradicional de la cartapesta o papel maché.
A diferencia de otras festividades similares, el Carnaval de Viareggio se caracteriza por un enfoque marcadamente satírico. Las carrozas actúan como plataformas de expresión donde se abordan temáticas de relevancia global, tales como la política internacional, la evolución tecnológica y los retos medioambientales.


Gracias a la incorporación de movimiento, iluminación y actores, estas piezas se transforman en teatros itinerantes que suelen generar un amplio impacto mediático y viralidad en las plataformas digitales.
Maestría artesanal
El desarrollo de estas obras está a cargo de los carristi, artesanos especializados que dedican gran parte del año a la construcción de estas figuras. En la presente edición, ha destacado una reinterpretación del cuento clásico de Caperucita Roja y el Lobo, elaborada por el talentoso escenógrafo Luca Bertozzi.


Esta pieza única ha captado la atención del público por su estilo hiperrealista, incluso haciendo creer a usuarios en redes sociales de que se trata de Inteligencia Artificial. Con más de 10 años de experiencia en la creación de estas carrozas para el carnaval, Bertozzi usa la iconografía del cuento como una metáfora visual para representar problemáticas sociales contemporáneas, demostrando un nivel de detalle alcanzado con papel maché que es difícil de creer a la vista.
Impacto cultural del Carnaval de Viareggio
La programación de 2026 contempla un total de seis desfiles oficiales, tanto diurnos como nocturnos, que se complementan con una serie de eventos en los diversos barrios de la ciudad. Estas actividades adicionales buscan fortalecer el vínculo entre la comunidad local y el carácter artístico del festival. Con esta estructura, Viareggio reafirma su posición en la escena cultural europea, manteniendo un equilibrio entre el espectáculo visual y la reflexión crítica sobre la actualidad.


