Según informó Andrés Ramírez, presidente de la Asociación de Productores de Timotes, municipio Miranda del estado Mérida, la producción de hortalizas en la región andina se está viendo afectada por los altos precios que registran agroquímicos, como fungicidas, insecticidas, fertilizantes, herbicidas, ya que son importados y los están comercializando a una tasa más elevada que el dólar oficial.
«Casas comerciales en Mérida están vendiendo insumos agrícolas muy caros; fijan el valor de acuerdo con la tasa de una criptomoneda (stablecoin) como el USDT. Eso está perjudicando nuestra producción», exclamó.
Otro de los problemas que tiene es que algunas cadenas de supermercados en Venezuela les adeudan el pago de sus cosechas desde septiembre.
«Los supermercados cancelan al sector primario a tasa oficial y como está la inflación es prácticamente descapitalizarse. Son los agricultores los que están financiando a estas empresas», reclamó.


Altos costos y baja rentabilidad
En cuanto a las ventas de diciembre, informó que en comparación con 2024, la demanda de rubros agrícolas para la preparación de las hallacas cayó un 60%, aproximadamente.
«En los mercados hay algunos rubros que están pagando a un precio muy bajo por la caída de la demanda, como la cesta de lechuga de 12 kilos que se vende a 1.5 dólares, el saco de repollo de 45 kilos en cuatro dólares, el saco de zanahorias en 15 dólares y si comparamos estos montos con el costo de agroquímicos que estamos pagando, a un pequeño productor no le resulta rentable», dijo.
En cuanto al transporte de alimentos hacia el interior de Venezuela, informó que se realizan con normalidad y que los hechos registrados el 03 de enero no afectaron la distribución de productos agrícolas desde Mérida.


