El temor se ha apoderado de los vecinos del sector III del barrio La Peña, al noroeste de Barquisimeto, ya que la quebrada que atraviesa la zona luce llena de monte y basura, además en algunos tramos presenta deslizamientos de tierra.
Según habitantes de la comunidad, el problema mayor se da cuando comienza la temporada de las lluvias, ya que el cauce crece hasta el punto de desbordarse, inundando por completo la calle principal hasta alcanzar las viviendas cercanas.
Militza del Carmen, residente de la zona, manifestó la profunda angustia que embarga a las familias, al ver cómo el lugar donde viven se convierte en una zona de riesgo por el debilitamiento de parte de la quebrada. «Nosotros como habitantes queremos que nos arreglen, aunque sea la quebrada, porque ya eso se está cayendo… ahorita con las lluvias, cuando venga la crecida, nos irá a llevar todas las casas», dijo.


Vecinos cuentan que cuando llueve el agua se une a un colapso de aguas servidas que también hay en la comunidad, lo que genera un foco de contaminación que deja en riesgo la salud pública, ya que algunos presentan afecciones respiratorias y de la piel.


Puente de La Peña en riesgo
La crisis de infraestructura se agrava al final del sector III del barrio La Peña, donde la falta de alumbrado público y el mal estado del puente han creado un escenario de vulnerabilidad para los transeúntes. El puente que sirve para que los niños de kínder, primaria y del liceo se trasladen a las 6:00 a.m. a instituciones educativas, en Los Luises y las cercanías de Domingo Hurtado, está completamente oxidado y en algunos tramos la lata de aluminio se ha caído.


La comunidad exige con urgencia la construcción de un nuevo puente o la reparación completa del ya existente, para evitar que parte de la población quede incomunicada y sin acceso seguro a sus centros de estudio.
Los vecinos también denuncian que la oscuridad en la zona ha desatado la delincuencia, convirtiendo el trayecto nocturno y de madrugada en una amenaza constante.
La falta de mantenimiento en la quebrada y los puentes, sumada a la carencia de electricidad en puntos clave, mantiene a los habitantes del barrio La Peña en una situación de alerta permanente. Piden a las autoridades regionales que se ejecute un plan de limpieza y reconstrucción, antes de que se produzca una tragedia evitable en la comunidad.
Campo en el olvido
En La Peña, también cuentan con un campo de fútbol que actualmente está en desuso y cubierto por una densa maleza.
Los vecinos cuentan que anteriormente este servía como espacio de recreación de niños, jóvenes y adultos, pero el mal estado en que se encuentra impide que sea reactivado.
En algunos tramos, el monte ya pasa las rodillas de las personas, mientras que las arquerías están oxidadas y la malla protectora está totalmente rota. «Lo que debería ser un centro de recreación es hoy puro monte y un nido de culebras, lo que aumenta el peligro para los niños y jóvenes del barrio», lamentó Felicia Domínguez.


A pesar de estas fallas, los vecinos de la comunidad reconocen que cuentan con buen suministro de agua potable y la excelente labor del personal médico en el ambulatorio de Nuevo Barrio, donde aseguran que la atención es de calidad.


