El clamor por la recuperación de la vialidad resuena en el sector El Empedrado del municipio Torres, donde un tramo de seis kilómetros se ha convertido en un obstáculo para la movilidad de residentes y productores agrícolas. La deteriorada vía, descrita por los habitantes como una "conchita" de asfalto que se desmorona, dificulta el traslado de vehículos particulares y afecta gravemente la actividad agrícola de la zona.
Al menos 60 de cada 100 dólares que ingresan al bolsillo de un venezolano son destinados al pago de servicios, mientras que $40 a alimentación. Así lo informó el ingeniero en sistemas y especialista en negocios del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), Alexander Cabrera.
En El Garabatal alrededor de mil familias están en alerta ante la filtración de un colector de aguas servidas po lo que miembros del Movimiento por los Servicios Públicos de la parroquia Concepción (Moseco), se activaron a ubicar el lugar donde empezaban a caer las aguas servidas en un drenaje de aguas de lluvia en el sector. La situación deja en insalubridad el hogar de los residentes quienes temen un brote de dengue y otras enfermedades.
Habitantes de la comunidad Brisas del Parque, ubicada en la parroquia Guerrera Ana Soto, al oeste de Barquisimeto, se han organizado poco a poco con la finalidad de activar y mejorar los servicios básicos para el sector.
La interrupción en la distribución del agua en la comunidad de Bella Vista I, ubicada entre las calles 45 y 46 de Barquisimeto, hizo que los vecinos del sector sumaran esfuerzos para lograr restablecer el servicio que era constante pero que desmejoró por una falla mecánica registrada en julio.
Gremios empresariales afiliados a la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), platearon la creación de empresas mixtas, a través de una alianza entre el sector privado y el gobierno nacional, para invertir y atender la crisis eléctrica del estado Nueva Esparta.
Vecinos de la urbanización El Pedregal I, al este de la ciudad de Barquisimeto llevan más de cuatro meses soportando olores fétidos y un foco de contaminación por el colapso de un bote de aguas servidas que se ubica justo en frente de la urbanización. Este desborde afecta a su vez las zonas residenciales La Ciudadela, Los Camaros, el Colegio Las Colinas y hasta a comercios de la Avenida Terepaima.