La avenida Ribereña de Barquisimeto se ha convertido en un vertedero improvisado debido a la deficiente recolección de desechos y la falta de conciencia ciudadana, generando riesgos para la salud y problemas de infraestructura.
Vecinos de sectores como El Ujano y Tierra Negra en Iribarren exigen la canalización y limpieza urgente de una quebrada convertida en foco de enfermedades e inundaciones.
Aceras de Barquisimeto representan un peligroso camino de obstáculos para los peatones, especialmente para personas con discapacidad, debido a la falta de mantenimiento, la invasión de vehículos y vendedores, y la ausencia de planificación y conciencia ciudadana.
Los residentes de La Ruezga Norte han creado jardines comunitarios y una canal de aguas servidas como solución a los problemas ambientales que afectan al sector.
Escondido en los bosques de más de 20 países y 21 estados de EE. UU., un ejército pacífico de troles gigantes de madera está emergiendo con una misión crucial:
A medida que los drenajes urbanos colapsan con cada lluvia, queda en evidencia que el principal obstáculo no es el gobierno municipal, sino la gente. Cada vez que llueve las calles de Barquisimeto se inundan a consecuencias de una práctica que se arrastra desde hace muchos años, lanzar basura a la calle.
Personas que habitan al borde de la avenida Ribereña, en el tramo comprendido entre las calles 37 y 40, han manifestado su descontento por un vertedero improvisado en la zona, dando pie a fuertes hedores y la proliferación de moscas y mosquitos que afectan la calidad de vida de la gente en comunidades cercanas
La postal de Barquisimeto, que presume de atardeceres vibrantes y la calidez de su gente, a menudo se ve empañada por una realidad que golpea con fuerza: la basura acumulada en sus calles. Bolsas desbordadas, envases desechados y desperdicios esparcidos son una constante en aceras y avenidas, un reflejo de la inconsciencia ciudadana que parece ignorar el impacto de sus acciones.
La inconsciencia de las personas, junto con la falta de limpieza y mantenimiento ha generado "vertederos improvisados" en bucos, quebradas y cauces en los municipios Palavecino e Iribarren