Casi cuatro años han pasado en Venezuela desde la congelación del salario mínimo oficial. En marzo de 2022, el gobierno venezolano fijó el ingreso de los trabajadores en 130 bolívares lo que, para ese entonces, eran, según el tipo de cambio oficial, unos 30 dólares.
Muchas lunas han pasado y el ingreso de los trabajadores no ha variado. Durante este tiempo, el gobierno venezolano y las empresas privadas han recurrido a la figura de los bonos para equilibrar, de alguna forma, los sueldos y salarios; sin embargo, en los últimos días, la posibilidad de que en las próximas semanas se produzca un aumento viene tomando fuerza, por lo que las principales centrales sindicales y gremios han unificado un discurso en torno a un aumento de sueldo real y progresivo.
En este contexto, la propuesta que ha tomado fuerza en el diálogo social parte de una base de 200 dólares mensuales.


Un salario base real
Alberto Domínguez, representante de los trabajadores activos y jubilados de los Seguros Sociales en Lara, explica que, aunque lo ideal es contar con un salario que alcance para cubrir la canasta alimentaria, que según el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), para enero de 2026 se ubicó en $677.17, la realidad es que Venezuela hoy en día no tiene el músculo económico para impulsar un ajuste de estas dimensiones, por lo que espera que, las autoridades nacionales, tomen la decisión de hacer ajustes progresivos.
“Hay que ser realistas. Aunque tengamos el deseo de contar con un salario que ayude a cubrir la canasta básica, la realidad es que un sueldo de 400 o 500 dólares en estos momentos es inasumible. Hay mucho gasto en la administración pública y una cantidad importante de pensionados a los que también hay que contar y por eso creemos que, lo ideal, es salarizar los bonos. Que el sueldo base sea de unos 200 dólares mensuales y, a partir de allí, empezar las discusiones para aumentos progresivos”, dice.
Domínguez asegura que, acabar con la figura de la bonificación es el primer paso para poder tener un crecimiento económico sostenido. En esta línea, el dirigente gremial asegura que fijar el sueldo en 200 dólares no debe ser visto como un acto de conformismo, sino más bien como el primer paso para empezar a escalar en la recuperación de ingresos.


Salario frente a la canasta básica
“Este es un monto base que va a influir de forma directa en los trabajadores, porque hay personas que ganan 3, 4 o 5 sueldos mínimos. Lo otro es que, este monto, debe ser visto sólo como un escalón base que se puede revisar de forma trimestral para ir haciendo ajustes reales”, dijo.
Además del ajuste de sueldo progresivo, el dirigente sindical menciona que es necesario eliminar el instructivo de la Oficina Nacional de Presupuesto (Onapre) y sincerar el tema de las bonificaciones por profesionalización.
Deyanira Gentile, secretaria del Colegio de Médicos en el estado Lara, comparte la opinión de Domínguez con respecto a la necesidad de realizar un ajuste de sueldo de forma inmediata; sin embargo, señala que la base para este aumento no puede ser inferior al costo de la canasta básica.
“Tenemos que partir de esto para poder hablar de montos. Es importante que la gente coma bien, que tenga para pagar pasajes. Es ilógico que, en estos momentos, un médico especialista cobre menos de mil bolívares”, dice.


Exigencias gremiales y tabuladores profesionales
Gentile explica que, en cuánto al sector salud se refiere, los hospitales funcionan con tabuladores. Un médico general, por ejemplo, cobra cinco sueldos mínimos, pero un especialista debe cobrar siete. Si se toman como referencia estos montos y asumiendo que la canasta básica está en 677.17 dólares, un médico general debería cobrar $3.385,85, mientras que un especialista cobraría 4.740.19 dólares.
“Mucha gente dice que esto es inviable, pero hay que recordar que, en el pasado, esto era lo que cobraba un médico.
Desde la contratación colectiva de 2003”, dice. Las enfermeras también han elevado su voz de protesta para exigir mejoras salariales. Aunque de las discusiones regionales y nacionales no ha salido ningún monto, los profesionales de la enfermería esperan que estos ajustes se hagan rápido y de forma progresiva.
“En los últimos meses, muchos profesionales han vuelto a sus puestos de trabajo porque esperan que, en muy poco tiempo, el país sea dolarizado y los sueldos mejoren”, dice Elda Jiménez, presidenta del Colegio de Profesionales de Enfermería en el estado.
Para efectos de este reportaje, el equipo periodístico del Diario de Lara, LA PRENSA, también conversó con Alvin Ortega, presidente del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación Pública, Privada y Similares del estado Lara (Sutepps-El), quien considera que, un monto justo para iniciar el debate de aumento salarial debe ser fijado en, por lo menos, 500 dólares.
“La realidad es que se necesita un ingreso mucho más alto, pero nuestra propuesta es que se inicie con 500 dólares como el monto base en los tabuladores y de allí fijar los montos”, afirma Ortega.
Aunque el tema de un ajuste salarial es un asunto que le compete a todos, no todos los gremios han elaborado una propuesta formal. Julio Gutiérrez, presidente del Colegio de Ingenieros en el estado Lara, menciona que, ellos como grupo no han elaborado una propuesta para elevarla a las autoridades porque, hace años, crearon un tabulador interno que les sirve como referencia para saber cuáles son sus aspiraciones salariales.
De acuerdo con lo explicado por Gutiérrez, este tabulador sirve para fijar montos y, a partir de allí, saber cuánto debe ganar un profesional. “Nosotros como gremio hemos ido haciendo los ajustes. La profesionalización de la carrera es algo a lo que le hemos prestado mucha atención y aunque, esta no es una propuesta para aumentar los sueldos, sí marca, de alguna manera, las aspiraciones que los profesionales tienen”, dice.
Este tabulador es de dominio público. El Colegio de Ingenieros a nivel nacional se ha encargado de subir esta información en línea para que, quien lo desee, pueda consultarlo. De acuerdo con estas tablas, un ingeniero que tenga entre 1 y 3 años de graduado, se le considera P1 y debería tener un sueldo de al menos 300 dólares. Estos montos, aumentan conforme a los años de graduado y los estudios realizados.
Expectativas para el 1 de mayo
El rango más alto en esta escala sería un P10. Estos profesionales deben tener una carrera de más de 10 años de ejercicio y una serie de capacitaciones que puedan ser confirmadas por el gremio. Los profesionales que se encuentran en esta escala, deberían ganar entre 4.800 y 5.000 dólares mensuales.
“Es un monto parecido al que dijeron los médicos especialistas en su momento y es porque, para alcanzar ese nivel, se necesitan años en el ejercicio de la carrera y una preparación distinta”, dice. Aunque estos montos pueden parecer altos, la realidad es que Venezuela ya sabe lo que es pagar bien a sus profesionales. La evidencia documental indica que, para el año de 1999, por ejemplo, un médico general podría ganar, en promedio unos 628 dólares americanos, mientras que un especialista cobraba 800 dólares.
Esta cifra aumentó considerablemente con el paso de los años y es que, de acuerdo con algunos reportes, para 2010, un médico podía ganar hasta 1.100 dólares, un monto muy por encima del sueldo actual de un especialista que ronda los dos dólares mensuales.
A partir de entonces, el salario de los profesionales de la salud empezó a caer. De acuerdo con investigaciones publicadas, para el año 2014 un médico cobraba 215 dólares. En 2017, con los reajustes salariales, hubo un pequeño aumento y los médicos pasaron a ganar unos 70 dólares pero, a partir de aquí, el sueldo sólo experimentó una depreciación significativa.
Para poner un ejemplo de esta realidad, en un informe publicado por Provea, se detalla que para el 2020 el sueldo de un médico era de apenas 15 dólares. Esta media es perfectamente aplicable a cualquier otra carrera que ha visto cómo el monto de sus ingresos se desploma desde 1999 hasta la fecha.
Por esta razón, los gremios en el país consideran que es necesario que este ajuste se haga de forma progresiva y escalonada para ir recuperando el poder adquisitivo de los venezolanos. De hecho, una de las propuestas que más fuerza ha tomado recientemente está directamente relacionada con la sinceración de pagos de utilidades y jubilaciones en los últimos años.
En este punto, los dirigentes gremiales consideran que es injusto que una persona que dedicó toda su vida a trabajar en una institución pública sea jubilada con montos muy por debajo de su aporte real. Al momento en la que se redacta este reportaje, no hay una fecha estimada para un hi‑ potético aumento de sueldo o el anuncio de una dolarización en Venezuela. A pesar de eso, dirigentes sindicales y gremiales consideran que el anuncio no puede prolongarse mucho en el tiempo, porque es uno de los puntos prioritarios para la ciudadanía.
Algunos expertos creen que este anuncio puede producirse el 01 de mayo, cuando se celebra el Día Internacional de los Trabajadores; mientras tanto, las especulaciones siguen y las propuestas con nuevos montos están a la orden del día.


