Ante la congelación del salario mínimo desde 2022, diversos gremios y sindicatos en Venezuela proponen un ajuste urgente y progresivo que parta de una base de 200 dólares mensuales.
La canasta alimentaria para una familia de cinco personas disminuyó un 2,1 % en junio y se situó en 756,45 dólares, de acuerdo con el Cendas-FVM, mientras el salario mínimo se mantiene en 130 bolívares.