Italia, conocido por ser uno de los países con una de las mayores concentraciones de patrimonio artístico a nivel mundial, está transformando la forma en que las personas con discapacidad visual interactúan con el arte. Mediante la implementación de recorridos táctiles, modelos en relieve y sistemas de audio avanzados, el país busca ofrecer una experiencia sensorial completa.
Esta ejecución ha recibido un impulso determinante desde 2021, apoyado por fondos de la Unión Europea destinados específicamente a fortalecer la accesibilidad universal en el sector cultural.
El Museo Omero en Ancona, fundado en los años 90 por Aldo y Daniela Grassini, es uno de los mayores referentes en este ámbito: el centro permite la exploración directa de réplicas de esculturas clásicas, como el David de Miguel Ángel. Según sus fundadores, el tacto no solo genera una respuesta emocional, sino que proporciona un tipo de conocimiento técnico y espacial que la vista no puede replicar por sí sola.


Adaptación en sitios arqueológicos y monumentos de Italia
Este modelo de inclusión se ha extendido a puntos emblemáticos como Pompeya, que ahora cuenta con señalización en braille y guías con códigos QR. En Roma, el Coliseo ha incorporado maquetas que permiten a los visitantes percibir su estructura elíptica, una característica difícil de dimensionar solo con el desplazamiento físico. Por su parte, en Florencia, la Galería Uffizi trabaja en guías de rutas accesibles, enfrentando el reto de adaptar edificios de gran antigüedad a las normativas de movilidad modernas.
La labor de los guías especializados es clave para enriquecer estas vivencias. En recorridos por espacios como el Campo dei Fiori, se emplean técnicas donde los visitantes replican poses de estatuas históricas para comprender sus formas.


Giorgio Guardi, de la Asociación Radici, subraya que «el objetivo del turismo accesible es lograr una experiencia disfrutable para todo el grupo, acompañantes incluidos». Además, estas iniciativas se expanden frecuentemente para incluir a la comunidad sorda mediante intérpretes de lengua de señas, aunque los expertos admiten que las barreras arquitectónicas en las ciudades siguen siendo un desafío pendiente.
El arte como expresión y motor económico
La accesibilidad también se refleja en la creación artística, con exponentes como el escultor ciego Felice Tagliaferri, cuyas obras invitan a la interacción física. Más allá de los derechos humanos, la Organización Mundial del Turismo destaca la relevancia económica de este sector: dado que una gran parte de la población mayor de 60 años presenta alguna discapacidad y suele viajar acompañada, la inversión en infraestructuras inclusivas representa una oportunidad estratégica para el mercado turístico global.


La implementación de este nuevo tipo de experiencias sensoriales no solamente presenta una nueva oportunidad de comprensión y acercamiento con el arte, sino que abre las puertas de su disfrute a una población que anteriormente no había experimentado algo similar a esta escala.


