El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, difundió este miércoles un video en español dirigido de forma directa a la población de Cuba. La transmisión, efectuada a través de las plataformas oficiales del Departamento de Estado, representa la primera alocución de este carácter por parte del funcionario desde que asumió la jefatura de la diplomacia estadounidense. Este pronunciamiento coincide con la conmemoración de la primera ocasión en que la bandera cubana ondeó en una nación independiente en el año 1902.
Durante su intervención, Rubio hizo referencia al contexto actual que afronta la población de la isla caribeña. El secretario de Estado manifestó: «En un día como hoy, en 1902, la bandera cubana ondeó por primera vez sobre un país independiente. Pero sé que hoy ustedes, quienes llaman a la isla su hogar, atraviesan dificultades inimaginables». El mensaje se alinea con una etapa reciente en la política exterior de Washington hacia La Habana, la cual se fundamenta en un incremento de la presión diplomática, la aplicación de sanciones económicas y un cuestionamiento directo a la estructura gubernamental cubana.
Estados Unidos señala la gestión económica de Cuba
En el desglose de su discurso, el jefe de la diplomacia estadounidense descartó los argumentos habituales ofrecidos por el gobierno de La Habana respecto a las causas de la crisis humanitaria, energética y económica del país. Rubio aseveró que la carencia de servicios básicos y suministros responde a una administración irregular de los recursos por parte de quienes ejercen el poder. «La verdadera razón» por la que los ciudadanos «no tienen electricidad, combustible ni alimentos» se debe a que las personas que «controlan» la nación «han saqueado miles de millones de dólares», sostuvo el funcionario.
Asimismo, el secretario de Estado redefinió el modelo político vigente en la isla, describiéndolo como un sistema supeditado a intereses económicos y militares concentrados en el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), entidad que maneja sectores clave como el turismo, la banca, la construcción y las remesas. Al respecto, Rubio enfatizó: «Cuba no está controlada por ninguna ‘revolución’. Cuba está controlada por GAESA». Con esta afirmación, el representante estadounidense cuestionó la narrativa histórica de la revolución como eje de legitimidad del sistema político de la isla.

La propuesta de Washington
El análisis presentado por Rubio vinculó de forma directa el agravamiento de las fallas energéticas en Cuba con el cese del suministro de crudo proveniente de Venezuela. El flujo de petróleo, que se mantuvo operativo durante las administraciones de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, concluyó el pasado 3 de enero.
El secretario argumentó que la cúpula militar priorizó la adquisición de combustible para intereses particulares en lugar de asegurar el abastecimiento general: «En vez de usar el dinero para comprar petróleo, como los otros países del mundo, dependieron del petróleo gratis de Hugo Chávez y Maduro para quedarse con el dinero».
Como conclusión de su mensaje, el funcionario estadounidense exhortó a la transición hacia lo que denominó una «nueva Cuba», bajo las directrices de la administración del presidente Donald Trump. La propuesta de la Casa Blanca plantea que un cambio en el control ejercido por las élites militares abriría las puertas a una reestructuración integral de los vínculos bilaterales entre ambas naciones. En sus palabras de cierre, Rubio remarcó que «el presidente Trump ofrece una nueva vía (de relaciones) entre Estados Unidos y una nueva Cuba».

