Este jueves, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, fue recibido en el Vaticano por el papa León XIV. En un encuentro que tiene como objetivo principal suavizar el clima de fricción generado entre Washington y la Santa Sede tras las recientes críticas del presidente Donald Trump hacia el sumo pontífice por su postura frente a los conflictos bélicos globales. Además de la visita al Papa, la agenda de Rubio incluye una mesa de trabajo con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado vaticano.
Antes de partir hacia Roma, Rubio, quien profesa la fe católica, enfatizó la importancia de mantener canales abiertos con la institución religiosa. En declaraciones ofrecidas en la Casa Blanca, el funcionario señaló que “hay mucho de qué hablar con el Vaticano”, destacando que la libertad religiosa es un eje fundamental donde ambas administraciones encuentran una visión compartida, a pesar de las discrepancias en otras áreas de la política exterior.

El Vaticano sobre la visita de Rubio a la Santa Sede
Desde el lado vaticano, el cardenal Parolin aclaró que la reunión fue solicitada directamente por el gobierno estadounidense. Al ser consultado sobre el tono del encuentro, el cardenal manifestó: “Vamos a escucharlo”. Asimismo, adelantó que la conversación no evitaría los temas ríspidos de las últimas semanas.
«Imagino que hablaremos de todo lo que ha ocurrido en días recientes, no podemos evitar tocar estos asuntos». Por su parte, el embajador de EE. UU. ante la Santa Sede, Brian Burch, calificó la cita como una oportunidad para entablar una «conversación sincera».
Tras concluir la audiencia privada, el secretario Rubio utilizó sus plataformas digitales para reafirmar el propósito de su visita. A través de una publicación en la red social X, el jefe de la diplomacia estadounidense expresó: “Me reuní con @Pontífice para subrayar nuestro compromiso compartido de promover la paz y la dignidad humana”. Con este gesto, la administración Trump busca establecer un equilibrio entre sus intereses políticos y el liderazgo moral del jefe de la Iglesia católica.

