Durante la celebración eucarística que dio inicio a la visita número 168 de la Divina Pastora, las autoridades eclesiásticas hicieron varios llamados a vivir con unidad y fe este día tan especial para los larenses, estableciendo la importancia de no abstraerse de la realidad que vive el pueblo venezolano.
Monseñor Polito Rodríguez Méndez, arzobispo de la Arquidiócesis de Barquisimeto, enfatizó que es momento de que todos, sin excepción, busquen formas de inclusión, tolerancia, paz y encuentro, considerando esto como algo clave y fundamental para el momento actual.


La Iglesia como un lugar de encuentro
Durante la homilía, la prédica de monseñor no se limitó únicamente a la palabra de Dios, sino que también discutió varios temas sociales. “El Señor nos llama a evangelizar las estructuras de la sociedad y a vivir la santidad en el mundo del trabajo, de la política, de los medios de comunicación, del deporte, de la cultura, de la educación. Nuestra Madre, la Virgen, desde su realidad es testigo de la santidad de Dios”, expresó.
El arzobispo resaltó que la Iglesia siempre ha tenido un papel protagónico a lo largo de dos mil años. Recordó que la Iglesia no viene de ayer, sino que tiene dos mil años evangelizando, dando palabras de esperanza y aliento, y denunciando las cosas que no andan bien, todo basado en el Evangelio como parte central.


Su mensaje destaca que la Iglesia tiene la responsabilidad de orientar la conciencia, el desarrollo humano integral, el bien común y el bienestar de sus hijos y de la sociedad en general. Reiteró el llamado a todos sin exclusión, promoviendo inclusión, tolerancia, paz, trabajo, progreso y comunión entre todos como hermanos.


