El piloto neerlandés Max Verstappen se alzó con la victoria en el Gran Premio de Catar, redefiniendo por completo la disputa por el campeonato de pilotos. En el circuito de Lusail, Verstappen demostró su superioridad al cruzar la meta por delante de los McLaren, sus principales rivales por el título, el australiano Oscar Piastri, quien terminó segundo, y el inglés Lando Norris, cuarto. El podio lo completó, de manera sorpresiva, el español Carlos Sainz, quedándose con el tercer lugar.
Este emocionante desenlace en Catar asegura que la definición del título de pilotos de la Fórmula 1 se traslade a la última parada del calendario: el Gran Premio de Abu Dabi en Yas Marina.


Verstappen, Norris y Piastri por todo o nada
La clasificación general se encuentra en un punto álgido y extremadamente cerrado. Aunque Lando Norris conserva el liderato con 408 puntos, Verstappen ha recortado la distancia a tan solo 12 puntos (396), y Piastri se mantiene firme a 16 puntos (392) del puntero.
La crucial victoria de Verstappen frente a Piastri se vio facilitada en gran medida por la estrategia poco convencional de McLaren. Esta táctica fue una reacción directa a una intervención en la carrera tras el coche de seguridad provocado en la vuelta 7 por el incidente entre Nico Hülkenberg y Pierre Gasly.
Esta situación fue hábilmente capitalizada por Verstappen, quien impuso el ritmo de la carrera gracias a una agresiva e inteligente gestión de pit stops por parte de Red Bull. Dicho movimiento estratégico no solo benefició al piloto neerlandés, sino también al madrileño Carlos Sainz.


