- Ante el colapso logístico provocado por los sismos del 24 de junio, una diseñadora paralizó su producción comercial para confeccionar bolsas mortuorias.
- La iniciativa ha distribuido gratuitamente más de 3.200 fundas impermeables, distribuidas en las zonas más afectadas.
La crisis humanitaria desatada por el doble terremoto registrado en Venezuela el pasado 24 de junio ha generado respuestas desde diversos sectores productivos. Estefanía Sánchez, una diseñadora de modas con formación en París, reorientó por completo las operaciones de su taller para dedicarse a la fabricación de bolsas mortuorias, un recurso que se volvió indispensable tras el desastre.
El evento sísmico, que registra un saldo oficial superior a las 3.500 víctimas mortales, sobrepasó rápidamente la capacidad de respuesta logística de las autoridades, afectando especialmente al estado La Guaira.

Se han entregado más de 3.200 bolsas mortuorias
Frente a la escasez de suministros básicos para el manejo de fallecidos, el equipo de confección suspendió su línea de ropa comercial para enfocarse exclusivamente en esta labor solidaria, alcanzando la entrega de más de 3.200 fundas fúnebres.
La iniciativa surgió el 27 de junio, tres días después de los temblores, tras una alerta sobre la crítica situación sanitaria en la zona costera. Esto llevó a la diseñadora a movilizar a su personal para estructurar un patrón funcional.
El desarrollo del diseño requirió estrictos controles de calidad y pruebas físicas de resistencia que Sánchez verificó personalmente utilizando los prototipos, además de asumir el reto de confeccionar tamaños adaptados para población infantil.

El modelo definitivo incorpora una barrera interna de tela antifluido, revestimiento exterior impermeable y un mecanismo de cierre reforzado. Lo que inició como un esfuerzo familiar, produciendo 90 unidades en la primera jornada con el trabajo de la diseñadora, su madre y su tía, logró escalar rápidamente. La operatividad actual se mantiene gracias a los aportes privados de rollos de tela y al despliegue de redes de voluntarios que garantizan la distribución gratuita del material.

