- María Corina Machado y Edmundo González Urrutia suscribieron el «Manifiesto de Panamá», un plan estratégico para la transición en Venezuela.
- El documento establece condiciones previas para el diálogo, redefine el liderazgo de la oposición y convoca a un Gran Acuerdo Nacional.
La plataforma Comando con Vzla presentó este viernes el «Manifiesto de Panamá», un documento estratégico que busca reactivar la ruta hacia la transición democrática en Venezuela. El texto, respaldado de manera conjunta por los dirigentes María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, es el resultado de un proceso de articulación en la capital panameña entre los delegados de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) y diversos movimientos políticos.
Los dos pilares del manifiesto
El manifiesto reafirma la validez del resultado electoral del pasado 28 de julio de 2024, describiéndolo como un “punto de inflexión irreversible”. A partir de este hito, la alianza unitaria propone un plan de acción ejecutado de forma simultánea a través de dos vertientes: el impulso de una negociación política firme y la creación de un tejido social amplio. El documento detalla que el proceso de diálogo contará con el acompañamiento directo del Gobierno de los Estados Unidos.
En el marco de este acuerdo, las fuerzas democráticas otorgaron explícitamente a María Corina Machado la responsabilidad de conducir el proceso político. De esta manera, corresponderá a Machado, previa consulta con la PUD y la sociedad civil, nombrar a las delegaciones técnicas y representantes que asistirán a las mesas de diálogo con el oficialismo. Asimismo, el bloque opositor validó la estrategia de la administración estadounidense: “Reconocemos el Plan de Tres Fases propuesto por el Gobierno de los Estados Unidos, y anunciado por el Secretario de Estado, Marco Rubio, como un marco estratégico esencial para la recuperación de la democracia en Venezuela”, detalla el escrito.

Exigencias previas y objetivos electorales
Para viabilizar un escenario de avance real, la oposición establece tres condiciones previas obligatorias: la liberación de la totalidad de los presos políticos (tanto civiles como militares), el retorno seguro de los exiliados y el desmantelamiento del aparato represivo junto a la normalización del espacio cívico. El propósito final de este mecanismo es garantizar la celebración de una elección presidencial libre y soberana, para lo cual consideran indispensable la renovación total del Consejo Nacional Electoral (CNE) con árbitros independientes y la fijación de un cronograma verificable.
El segundo eje de la propuesta contempla la creación de un Gran Acuerdo Nacional para la Recuperación de la República, una iniciativa bajo la coordinación de Machado que busca integrar a universidades, iglesias, sindicatos, sectores productivos y a la diáspora para atender la emergencia humanitaria. Ante la comunidad internacional, las fuerzas aliadas se comprometieron a mantener una vocería única y establecer consultas ciudadanas permanentes. El documento, fechado en mayo de 2026, concluye señalando que “la recuperación de Venezuela es y será una obra colectiva, fundamentada en la confianza inquebrantable que nos une en el pueblo venezolano”.

