A plena luz del día y a la vista de todos, la avenida Hermano Nectario María, más conocida como Ribereña, se ha convertido en varios tramos en un vertedero improvisado. Bolsas de basura, restos de comida, escombros, muebles y aparatos en desuso (como electrodomésticos) se acumulan en las orillas de la vía, debido a la insuficiente recolección de desechos y especialmente por la inconsciencia ciudadana.
Quienes transitan a diario por esta arteria vial, coinciden en que la situación no es nueva. «Uno ve cómo vienen en carros o motos y lanzan la basura», comentó Agustín Colmenárez, vecino de la calle 38, quien aseguró que en algunas oportunidades les han recriminado a estas personas, pero los ignoran y arrancan.
La acumulación de desechos no sólo genera malos olores y una imagen de abandono desde la Cuesta Lara hasta la calle 48, justo en la entrada a Santo Domingo.
«Que exista la acumulación de basura en la vía es por dos factores, la falta constante del aseo urbano y de conciencia ciudadana. A algunas personas no les importa si al botar basura puede causar daños a la comunidad», sostuvo Antonia Mendoza, vecina de la comunidad Santo Domingo.


Basura en la Ribereña colapsa a Santo Domingo
Pasando la calle 48, en ambos sentidos, se observan las torrenteras, que es un desagüe, justo por allí algunos vecinos lanzan basura y todo se acumula cuando llega la temporada lluviosa, a veces se colapsa y ha ocasionado inundaciones en Santo Domingo, al suroeste de Barquisimeto.
En la calle 38 se encuentra una pequeña plaza y allí hay un contenedor de basura, los vecinos contaron que en las noches se detienen carros para botar escombros y por eso han tenido que escribir con pintura «no botar escombros».
Vecinos de zonas aledañas a la Ribereña que pasan hacia el Río Turbio han comentado que en el recorrido se han encontrado con cadáveres de perros y gatos envueltos en bolsas.
«La inconsciencia ciudadana genera basureros y atrae roedores e insalubridad. Esto genera contaminación y hasta enfermedades a vecinos de zonas cercanas», dijo César Vizcaya, dirigente vecinal de la parroquia Concepción.
La avenida Ribereña es el reflejo que se repite en varios puntos de Barquisimeto y que se convierten en «vertederos a cielo abierto». Un grupo de personas consultado por LA PRENSA indicó que mientras no exista un cambio de conducta de las personas esto continuará.


