El consumo de carne en Venezuela sigue siendo de los más bajos en el mundo. Aunque de acuerdo con algunos informes indican que la ingesta de carne (res, pollo y cerdo) es de 44,9 kilos per cápita, la más alta en la última década, los números señalan que la nación sudamericana sigue siendo uno de los países que menos carne consume en el continente.
Datos aportados por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) indican que, para septiembre de 2025, el país había experimentado un aumento significativo en la ingesta de carne. Según las proyecciones, Venezuela estaba consumiendo en promedio 44,9 kilos de carne por persona, una cifra considerable si se toma en cuenta que, para el año 2018, el consumo de carne era de 17,8 kilogramos per cápita.
¿Representan estos números una mejora en la cadena alimenticia del venezolano? La evidencia documental demuestra que no. Aunque ciertamente los productores aplauden las iniciativas que han ayudado a que el consumo de carne en Venezuela aumente, la nación sigue estando muy por debajo del consumo de otros países en la región.


Un informe publicado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) confirma que, durante 2025, Argentina situó el consumo de carne per cápita en 113,8 kilos por habitante, un aumento de 3,7 kilos en comparación con los datos de 2024.
Esta cifra supera y por mucho el consumo de carnes en el país sudamericano. Los datos desglosados indican que el país gaucho consume, en promedio, 48,6 kilos de carne bovina por persona, una cifra muy por encima de los 12 kilos per cápita que promedió Venezuela.
Otra de las naciones que tiene registros muy por encima a los números en Venezuela es Uruguay. Números suministrados por el Instituto Nacional de Carnes (INAC) confirman que, en 2025, el país tuvo un consumo per cápita de 100,5 kilogramos por habitante, siendo este el registro más alto en los últimos 10 años.
La carne bovina fue el producto que más se consumió durante el 2025 en Uruguay al promediar 49,4 kilos por persona, mientras que la carne aviar alcanzó niveles de consumo per cápita de 25,7 kilos por habitante.
«El consumo se ha mantenido más o menos en la misma línea que en 2024. Sacamos la cuenta por los niveles de matanza que se siguen registrando en el país. Por ahora sabemos que, particularmente en res, el consumo está entre los 10 o 12 kilos, no es más que eso», señala Armando Chacín, expresidente de la Federación de Ganaderos en Venezuela (Fedenaga).
Chacín sostiene que, aunque no hay desabastecimiento en las calles, la cantidad de carne que se consume en Venezuela sigue estando muy por debajo de los registros históricos. «En algún momento llegamos a tener un consumo promedio de 25 kilos de carne de res por persona.
Aunque el consumo de res es de los más bajos del continente, la ingesta de pollo sí está dentro de los niveles internacionales. En un reportaje previo publicado por el Diario de Lara, LA PRENSA, se menciona que el consumo de pollo en Venezuela está por el orden de los 33 kilos por habitante al año; números que cuadran con la realidad de muchas otras naciones.
En Uruguay, por ejemplo, el consumo de pollo está por el orden de los 25,7 a 26 kilogramos por habitante, mientras que en Argentina el consumo de carne aviar está por el orden de los 46,8 kilos por habitante.
El bajo consumo de carne que tiene Venezuela, comparado con otras naciones de la región, se ve reflejado en los niveles de inseguridad alimentaria que han sido documentadas por diversas organizaciones no gubernamentales.
En noviembre de 2025, por ejemplo, Cáritas Venezuela publicó un estudio en el que se decía, entre otras cosas que: el 54% de la población ha tenido que endeudarse o pedir ayuda para poder comer, mientras que el 59% ha pasado por privación de alimentos en cantidad y calidad, y 76% ha liquidado sus ahorros.
Los retos que, en muchas ocasiones representa el poder comer, hace que el consumo de la carne deje de ser una prioridad. Los datos que comparte Cáritas Venezuela, evidencian niveles graves de desnutrición aguda o riesgo de padecerla, lo que evidencia una deficiencia de proteínas en el plato de muchos venezolanos.
«Sabemos que la cantidad de carne que se está consumiendo en estos momentos no es la ideal y está por debajo de nuestros registros históricos. Al menos, en el apartado relacionado con la res, los números siguen siendo bajos», menciona Chacín.
Aunque no hay una cifra concreta de cuántas reses son sacrificadas al año, se estima que este número no ha cambiado mucho desde el año 2023. De acuerdo con Fedenaga, se estima que entre 8 millones y 8 millones 500 mil animales son llevados al matadero.
«Este número es una estimación que tenemos en base a los niveles de matanza que se registran en Venezuela. Es una cifra que nos permite mantener el abastecimiento», concluye Chacín.


Venezuela con un rebaño vacuno en crecimiento
Aunque el consumo de carne en Venezuela sigue siendo de los más bajos en el continente, el rebaño vacuno ha ido creciendo de forma paulatina. De acuerdo con algunas estimaciones nacionales, en la actualidad hay entre 12 y 15 millones de cabezas de ganado, cifra que coloca al país cerca de sus registros históricos alcanzados en 2007 con un rebaño de poco más de 16 millones.
Nicanor Oropeza, ganadero en el estado Lara, explica que el aumento del ganado es multifactorial, pero menciona que una de las principales razones de este fenómeno está relacionado con la sinceración del precio de la carne.
«Hace años el ganado venezolano salía de contrabando a naciones vecinas, como Colombia porque allí pagaban la carne a un mejor precio. Eso prácticamente se acabó, porque el valor en un país y el otro es prácticamente el mismo», dice Oropeza.
El ganadero menciona que otra de las razones para explicar el aumento de cabezas de ganado está relacionado con el hecho de dejar de sacrificar a las hembras y empezar a planificar crecimientos dentro de los rebaños.
«Llegó un momento en el que tuvimos un rebaño nacional que estaba por el orden de los 8 millones. Esa es una cifra muy baja», comenta.
Armando Chacín, expresidente de Fedenaga, también reconoce que en los últimos años la ganadería ha ido creciendo en Venezuela y comenta que esto es gracias al esfuerzo que han hecho los mismos ganaderos en el país.
«Todo esto se ha logrado a pulso. Es importante destacar esto, porque actualmente no hay programa de financiamientos», dice.
Con este crecimiento, los productores esperan que, en los próximos meses, la cantidad de reses sacrificadas aumente y la demanda sea mucho mayor.


