La Prensa de Lara - Noticias de Barquisimeto, Lara, Venezuela y el mundo

domingo, 1 marzo 2026
domingo, 1 marzo 2026

Zona del Crimen: Hombre no superó separación amorosa y cumplió amenaza

Una mujer fue asesinada en 2009 por su exesposo, quien cometeió el atrozz crimen debido a los celos que tenía y simuló un suicidio.

Ha pasado poco más de 16 años y aún así en Guaitó, municipio Morán, hay quienes recuerdan a Josefina del Carmen Gil Pimentel. El tiempo avanzó y aunque algunas cosas en la zona cambiaron, todavía ese crimen se mantiene en la memoria de familiares y amigos.

Josefina tenía 37 años de edad cuando fue asesinada, el 08 de marzo de 2009, justo el día en el que se conmemora la lucha por los derechos de las mujeres, igualdad de género y su participación plena en la sociedad. Su muerte no fue un hecho aislado. Durante 11 años sostuvo una relación que, con el tiempo, se volvió una cadena de maltratos y amenazas. Él fue claro más de una vez, si lo dejaba la mataría.

Para ese entonces, Josefina mantuvo la relación con ese hombre, cuatro años menor que ella y oriundo del estado Trujillo. El amor ya se había acabado y la dama se lo dijo muchas veces, pero siempre recibía maltratos, que a veces no eran físicos sino verbales.

Ella tomó una decisión, aun cuando las palabras de él le retumbaban en su mente, no podía seguir en un sitio en el que ya no había amor, solamente los unía los tres hijos que tuvieron.

Zona del Crimen: Hombre no superó separación amorosa y cumplió amenaza

Josefina se armó de valor y tomó una decisión que para muchas mujeres sigue siendo la más difícil, se fue. El hombre se mostró calmado, las personas que conocían de cerca a la dama se sorprendieron que él «no hizo, pero ni un escándalo».

Josefina se fue del caserío a vivir en Barquisimeto para no tener que ver a su expareja, ella no pudo mudarse con sus hijos por los estudios y los dejó a cargo de unos familiares, pero tenía pensado que apenas ellos salieran de vacaciones, los llevaría con ella.

Pero luego de unas semanas la dama tuvo que regresar al pueblo por sus hijos, porque le contaron que la necesitaban por los estudios, porque no estaban saliendo bien y para que no perdieran el año tuvo que viajar a Guaitó.

Con el pasar de los días, Josefina conoció a un hombre que luego la cortejaba, era una persona muy trabajadora y honesta. Comenzó a salir con él y este le brindó estabilidad, por lo que decidieron formar una familia y comenzaron a vivir juntos.

Ella estaba feliz de darse una nueva oportunidad en el amor. Josefina vio en su nueva pareja su deseo de formar una familia y decidieron buscar un bebé. No duró mucho tiempo la búsqueda, Josefina salió embarazada de su cuarto hijo.

Zona del Crimen: Hombre no superó separación amorosa y cumplió amenaza

Ella estaba muy contenta con su relación. Con el pasar de los meses, a Josefina comenzó a notársele el embarazo.

Hasta entonces, parecía que nada le ocurriría, el trujillano seguía tranquilo. Pero a casi un año de la separación, Josefina iba caminando por el sector Caja de Agua, en Morán, junto a su hija pequeña y una prima. Era mediodía cuando se encontraron de frente a su expareja, quien se percató de inmediato del cambio físico de Josefina y como si tuviera autoridad sobre ella le alzó la franela y confirmó que estaba embarazada, para esa fecha tenía unos seis meses de gestación.

El hombre, al saber que estaba embarazada se convirtió en un demonio y le reclamó, Josefina defendió su derecho de rehacer su vida y tener un nuevo hijo con alguien que la valoraba como mujer, pero el trujillano no entendió las razones y arremetió contra la dama que aún la consideraba como su mujer.

Comenzaron a discutir, pero pararon la controversia porque estaban frente a la pequeña hija y su prima, ambas decidieron irse y dejarlos solos.

La niña corrió hasta la finca de un habitante de la zona, que quedaba a pocos metros de donde estaban peleando el hombre y Josefina. El dueño de la finca le preguntó a la niña que por qué había regresado tan pronto y ella le contó lo que estaba pasando con sus padres y le pidió interceder por su madre, pero él no quiso meterse en ese problema.

Zona del Crimen: Hombre no superó separación amorosa y cumplió amenaza

Gritos desgarradores

Al poco tiempo, el grito desgarrador de una mujer retumbó en la zona. El trujillano sometió a Josefina y comenzó a maltratarla, ella buscaba defenderse y también lo golpeaba, pero ella, por ser una mujer de baja estatura, no pudo salir de las «garras» de su agresor.

El hombre «endemoniado» comenzó a golpearla tan fuerte que la dejó inconsciente y por si fuera poco agarró una piedra y la golpeó en la cabeza.

Tras cometer el crimen, dejó el cuerpo abandonado entre matorrales y huyó; sin embargo, su hija pequeña logró observarlo a lo lejos y se percató que sus manos estaban ensangrentadas.

La niña junto a su prima corrieron hasta donde habían dejado a Josefina con el hombre, pero sólo consiguieron una de las chancletas que cargaba la mujer, la buscaron por todos lados y no dieron con ella.

Los habitantes comenzaron a buscar a Josefina y la angustia creció cuando no lograban dar con ella, pues sabían que algo malo le había hecho ese hombre.

La búsqueda se prolongó hasta la madrugada del siguiente día. El cuerpo de Josefina fue hallado bocabajo, con su cabeza ensangrentada, la franela rasgada y parte del short que llevaba puesto ese día. Cerca del cuerpo había una piedra ensangrentada.

Zona del Crimen: Hombre no superó separación amorosa y cumplió amenaza

Cumplió su amenaza

Josefina le dio muchas oportunidades al trujillano para que cambiara, pero él no lo hizo. Luego del crimen de la dama, una allegada de la víctima contó que él había amenazado a la mujer con asesinarla a ella y a sus hijos, para luego suicidarse si la veía con otro hombre.

La amenaza la cumplió en gran parte, le quitó la vida a la madre de sus hijos. Aunque todo comprometía al trujillano como responsable, las autoridades no daban con su paradero.

Supuestamente, el agresor luego del hecho le había contado a un familiar sobre el crimen que había cometido, pero desvariaba y decía que no sabía cómo se había producido excoriaciones en los brazos ni de dónde provenían los rastros de sangre en su ropa y manos.

El hombre luego de contar eso decidió seguir su camino y fue en la carretera que conduce hacia el caserío Bucaral, en la parroquia La Candelaria de Morán, cuando una comisión policial se lo encontró, él estaba llorando y se lamentaba por lo sucedido.

Zona del Crimen: Hombre no superó separación amorosa y cumplió amenaza

Simula suicidio

Al detener al trujillano, principal sospechoso del crimen, él comenzó a cambiar la versión. Dijo que la dama se lanzó por un barranco porque se quería suicidar y él tratando de evitar su muerte también rodó con ella.

Para ese momento, se supo que esta versión, el hombre la mantuvo hasta frente a un juez, pero poco a poco todo se fue descubriendo. Los resultados de la autopsia indicaron que la dama presentó lesiones en su cuerpo y que murió por un fuerte golpe. También las investigaciones de los funcionarios del Cicpc dieron resultados, porque en el sitio en donde hallaron a Josefina no había un barranco.

El trujillano quedó al descubierto y fue condenado a 23 años de prisión por la muerte de Josefina.

Trujillano acabó con dos vidas en Morán

En Guaitó no sólo se apagó una vida, sino dos. Vecinos y conocidos de Josefina lamentaban que su expareja la haya asesinado estando embarazada.

«Cometió un doble asesinato. Que Dios perdone por hacerle eso a nuestra amiga», era lo que decían los amigos de la víctima, mujer destacada y conocida en la comunidad porque perteneció a varios grupos sociales.

Aunque la legislación venezolana no contempla un doble asesinato en el caso de un crimen de una embarazada, moralmente sí fue así.

Sin embargo, la legislación establece estos casos como un femicidio agravante.

«Te fuiste junto a tu ángel, tu pequeño hijo», fue parte de los mensajes que escribieron los amigos de Josefina y quienes, además, exigieron que por su caso se hiciera justicia, porque el culpable debía pagar por todos los años de sufrimiento que le causó cuando eran pareja.

Zona del Crimen: Hombre no superó separación amorosa y cumplió amenaza

Josefina, una de las 44 víctimas de femicidio

El nombre de Josefina resaltó entre las 44 mujeres víctimas de femicidio durante el año 2009, de acuerdo con los registros del diario La Prensa de Lara.

Ese año, la violencia en el estado Lara cobró la vida de 724 personas, de las cuales el 6,06% fueron mujeres. En comparación con 2008 —cuando se contabilizaron 48 femicidios de un total de 765 homicidios—, se registró una disminución del 0,19% en los casos de violencia de género con resultado de muerte.

Durante 2009, las causas de muerte predominantes fueron heridas por armas de fuego, armas blancas y objetos contundentes. Según el registro histórico, la víctima número 44 de ese año fue Jennifer Yamilex Lucena Gallardo, de 25 años. La joven fue asesinada el 29 de diciembre; sin embargo, su cuerpo fue hallado el 03 de enero de 2010 dentro de un tanque subterráneo en una fábrica de pantalones, ubicada en la carrera 25, entre calles 44 y 45 de Barquisimeto.

A nivel nacional, la tendencia de violencia de género muestra un panorama alarmante: desde inicios del año 2024, se han registrado al menos 135 femicidios en Venezuela, según datos de Cotejo.info. El estado Miranda encabeza la lista con 21 casos, lo que representa el 15,56% del total nacional.

Zona del Crimen: Hombre no superó separación amorosa y cumplió amenaza

Vida llena de altibajos

La vida de Josefina estuvo llena de altibajos, pero con una sola misión, poder trabajar para salir de abajo y formar una familia. 

De joven le tocó trabajar en casas de familias, haciendo oficios y mandados. Pero en ese lapso sufrió de humillaciones y maltratos por parte de quienes eran sus «jefes».

Ella era oriunda del estado Portuguesa y fue un familiar que decidió sacarla de ese campo de trabajo y fue así como se mudó al caserío Bucaral en Lara, lugar donde conoció a su primera pareja y padre de sus hijos, quien once años después le quitó la vida.

Noticias relacionadas

No te pierdas

Redes sociales