Anaís Mendoza | LA PRENSA.-“Cuando llegué a la casa, a mi niña la tenían en los brazos. Estaba mojada y no respiraba. Se me había ahogado”, comentó con profunda tristeza Dayani Angulo, madre de una bebé de un año que murió por inmersión al caer en un tobo de agua en el caserío Fila de Santana, municipio Andrés Eloy Blanco. La niña de un año estaba en la casa de sus abuelos paternos cuando ocurrió la tragedia en el lavandero del hogar.
Su abuela María Francia la cuidaba. La señora estaba en el patio de la casa lavando mientras que la pequeña se encontraba con sus juguetes.
Cuando la dama terminó de lavar, dejó un tobo de agua como hasta la mitad, pero cargó a la pequeña y en ese instante se la dio al padre que estaba en el cuarto.
A los minutos, el papá de la pequeña se quedó dormido y la bebé se bajó de la cama y se fue otra vez al patio. Al parecer, la muchachita intentó jugar con el agua del tobo, pero se terminó cayendo.
“La cabeza quedó sumergida en el fondo del tobo mientras que las piernas quedaron levantadas. No tenía tanta agua, casi como a la mitad o hasta un poco menos tenía”, recordó Dayani quien al tiempo detalló que la fallecida intentó moverse buscando salir, pero nadie se percató de lo que pasaba.
Transcurrieron 10 minutos cuando la abuela salió al patio y vio a la niña. Desesperada comenzó a gritar y el abuelo de la pequeña la sacó y la cargó. El padre de la muchachita también llegó al lavandero y cuando vio a su hija en las manos del abuelo ya no respiraba.
“El papá de mi hija y yo estamos separados, pero yo se la daba para que se la llevara los fines de semana. El domingo yo le dije que la iba a buscar, pero me avisaron que algo había pasado”, dijo la mamá llorando.
Fue un momento de desesperación y desconcierto para todos en la familia, pero luego de varias horas no querían dejar el cuerpo de la chiquita en el lavadero y todos procedieron a levantarla, secarla y la trasladaron al cuarto donde dormía y allí la vistieron y procedieron a esperar a los funcionarios del Cicpc quienes averiguarían la muerte.
El cuerpo de la menor fue trasladado el domingo en la noche desde la parroquia Pío Tamayo del municipio Andrés Eloy Blanco, donde queda la casa, hasta la morgue del Hospital Central en Barquisimeto.

