Euseglimar González | LA PRENSA.- Sangre, desesperación y conmoción. Una niña de 4 años fue asesinada de varios machetazos y su madre resultó herida ayer en la mañana en el caserío La Vega de Humocaro Alto, municipio Morán. El horroroso crimen fue por una supuesta venganza, por unas tierras, y un primo de la joven es señalado como el matón.
En medio del cuarto quedó el cuerpo de la pequeña, debajo de un charco de sangre y cerca de ella sus zapatos de color azul que usaba a diario. En todo el cuerpecito tenía heridas por los machetazos que recibió. Era una escena de terror, según la describieron los vecinos.
A las 8:00 de la mañana Yolimar Arroyo (22) dormía junto a su pequeña hija en un humilde ranchito de bahareque, ubicado en la loma de una montaña, que había heredado de su papá. Al parecer un supuesto primo de la joven, apodado el “Cuchi” ingresó a la fuerza a la casa “‘endemoniado” y al abrir la puerta Yolimar se despertó.
Relatan que el hombre se metió a la casa, pero en sus manos tenía un machete, aparentemente Yolimar intentó, por segunda vez evadirlo, pero no lo logró. “Ella tuvo que haber luchado con él porque tenía toda la blusa rasgada”, dice una vecina. El tipo se le fue encima a la pequeña e hirió varias veces hasta dejarla muerta, mientras que a Yolimar la hirió en el cuello, cerca de la yugular y en la cabeza, pero ella pudo escapar para pedir auxilio.
Yolimar corrió herida unos 200 metros y en la acera de una casa cayó malherida, pero pedía ayuda. Vecinos salieron a ver qué pasaba y la vieron con todo su cuerpo lleno de sangre y le preguntaron qué había pasado. “¡Ay, Dios, fue “Cuchi;” él mató a mi hija. Hagan justicia por ella!”, decía la joven mientras se desangraba y todos los vecinos la tenían rodeada.
Un vecino corrió a avisarle a una amiga de Yolimar, pues desde que comenzaron los problemas con sus primos, ella se refugiaba en esa casa.
“Mataron a la hija de Yolimar y a ella la hirieron, esta tirada en la carretera”, fue lo que le dijeron a la señora, quien salió corriendo de inmediato. “Dios mío, qué dolor. Cuando me dijeron que mataron a la niña no creía, pero apenas llegué y vi a Yolimar tirada y sin la niña, supe que ese monstruo le había hecho algo”, llora desconsoladamente Josefina, vecina de la mujer.
Yolimar tenía más de tres años viviendo en esa casa, pues había sido heredada de su papá, que falleció en ese mismo año. Cuentan familiares y allegados que desde que se mudó a ese terreno comenzó a tener problemas, supuestamente con sus primos y tía, pues no estaban de acuerdo que ella se quedara con el terreno. Los primos de Yolimar viven en la casa de al lado.
“Ella hace poco puso una cerca para dividir el terreno que le dejó su papá con el de la tía, pero a los primos no les gustó y la amenazaban”, soltó un allegado, en medio del llanto. Relatan que hace ocho días, presuntamente, los dos primos de Yolimar, alias “Cuchi” y el mayor, se metieron a la casa de ella e intentaron ahorcarla, pero ella como pudo se defendió y salió ilesa.
Supuestamente tres meses antes también intentaron quemarla viva por el problema con la cerca y el terreno.
Miembros del Consejo Comunal del caserío contaron que la muchacha había denunciado ante la GNB y Cicpc de El Tocuyo, a los dos primos.
“Esto se hubiera evitado si los cuerpos de seguridad hubieran hecho algo. Ya después de muerta la niña, si van a buscar a ese monstruo, eso no la revivirá”, se lamenta una prima de la joven.

