La cifra va en constante aumento desde que se inició la actual oleada de refugiados que escapan de la guerra y el hambre
El Mediterráneo, el enorme mar que separa la acaudalada Europa de las zonas más conflictivas del planeta, en África y Medio Oriente, se convirtió en un cementerio para más de 10.000 personas que murieron allí desde 2014 en su frustrado intento por buscar una vida mejor, informó hoy un vocero del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur).
«Desde el inicio de 2014 -cuando empezaron a aumentar estas travesías de migrantes en el Mediterráneo- tenemos 10.000 muertos. Ese umbral ha sido superado en los últimos días» dijo a la prensa en Ginebra el vocero de Acnur, Adrian Edwards.

