El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump confirmó este jueves que las conexiones aéreas comerciales con Venezuela serán habilitadas de forma inminente. La decisión se tomó tras una conversación directa con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, tras la cual el mandatario estadounidense dio la orden de iniciar el proceso de reapertura hoy mismo.
Durante una sesión con su gabinete en la Casa Blanca, el mandatario aseguró: «Acabo de hablar con la presidenta de Venezuela y le informé que vamos a abrir todo el espacio aéreo comercial sobre Venezuela».
Para ejecutar esta medida, Trump instruyó al secretario de Transporte, Sean Duffy, así como a las autoridades militares y demás entes competentes, para que el espacio aéreo quede habilitado antes de que finalice la jornada. El objetivo es que las aeronaves puedan retomar sus rutas hacia el país sudamericano sin demora.
Según Trump, los ciudadanos estadounidenses podrán viajar con seguridad bajo un esquema de control estricto. «La gente que antes vivía en Venezuela, algunos quieren regresar y otros quieren ir de visita, y podrán hacerlo», enfatizó.


El retorno de vuelos de American Airlines a Venezuela
En este nuevo contexto, American Airlines —la última firma estadounidense en operar en Venezuela hasta la ruptura de relaciones en 2019— ya ha movido sus fichas. Este jueves 29 de enero, la compañía anunció sus planes para restablecer vuelos diarios entre ambas naciones.
A través de un comunicado oficial, la aerolínea informó que el reinicio de las operaciones está supeditado a la luz verde de las autoridades gubernamentales y a las evaluaciones de seguridad pertinentes. La empresa subrayó que mantiene una coordinación estrecha con agencias reguladoras, sindicatos y actores del sector para garantizar que el regreso sea totalmente seguro.
American Airlines se declaró lista para retomar el servicio sin escalas, destacando que esta reactivación facilitará traslados esenciales de carácter familiar, turístico, comercial y humanitario, cerrando así un paréntesis de seis años de desconexión aérea.


