La curiosidad se refleja en preparación permanente, esas ansias por seguir aprendiendo sobre matemáticas, como ese universo amplio en las ciencias. Son los motivos que mueven a Joseph Pérez, Axel Hernández, Ibrahim Falaha junto a los hermanos Franco y Fabrizzio Abate, estudiantes venezolanos que calificaron para participar en la Competencia Internacional de Matemáticas Aplicadas (Viamc), que se realiza hasta este domingo en Da Nang, Vietnam. Sueño truncado por limitantes de vuelo, debido al conflicto en medio oriente, pero que los motiva a seguir formándose para los próximos desafíos en torno a la investigación científica.
Los padres de esta delegación venezolana que iba bajo la supervisión de Luis Gordones, confirman que desde el Ministerio de Ciencias y Tecnología, así como la Embajada de Vietnam, hicieron todos los esfuerzos, incluso ubicando vuelos posteriores, pero no llegarían a tiempo. Salieron por escala a Bogotá y lograron llegar a Estambul, desde donde les tocó regresar. La solicitud de presentación online, por ese imprevisto de último momento, tampoco era viable, porque correspondía en simultáneo y se encontrarían en el trayecto de vuelta a Venezuela.
Lo que más valoran es el esfuerzo constante que tienen sus hijos, quienes superan las expectativas en la escolaridad. Comparten ese sueño de seguir aprendiendo de olimpiadas, competencias y demás retos de conocimientos nacionales en cualquier parte del mundo. Aceptan a las matemáticas como la plataforma para vincularse con otras ciencias, incluso teniendo muy de cerca a la robótica. No necesitan estudiar para determinado compromiso, porque viven analizando las respuestas de problemas complejos, entre tutoriales y siempre exigiéndose más.
Es un talento que pulen desde los semilleros científicos del Ministerio de Ciencia y Tecnología, gracias al compromiso personal de los niños y adolescentes que se reafirman con el apoyo de la familia y de los planteles públicos o privados, donde se capacitan a diario.


Excelencia académica y semilleros de talento
«Es un honor que alguno de nuestros estudiantes se distinguen por el alto rendimiento académico y las destrezas para competencias internacionales», indicó Lenny Becerra, directora del colegio Fe y Alegría «La Consolación» en Puerto Ordaz, complacida del desempeño de Joseph Pérez, de 13 años de edad, así como de la contribución desde la escuela y familia.
Su padre José Pérez recuerda que desde los cuatro años, ya tenía agilidad para armar rompecabezas y era muy aplicado con las operaciones básicas. «Siempre fue muy avanzado y aplicado en deportes, siendo de la selección regional de tenis de mesa», señaló recordando que estudió primaria en Perú y al regresar querían un plantel exigente, con la bendición de ser aprobado en Fe y Alegría.
Cursa noveno grado y tiene distinciones como mención honorífica en las Viamc 2026, medalla de plata en Olimpiadas Latinoamericanas de Matemáticas (OLAM) de México, bronce en Olimpiadas Internacionales de Matemáticas (Mobius) 2025 de Colombia. Repite bronce en Olimpiadas Internacionales de Geometría Iraní 2025.
También plata en 2025 en Olimpiadas Internacionales de Matemáticas (Limoc), Olimpiadas Internacionales de Matemáticas (Carma) de México y en la versión Otoño. Además de tercer lugar en Olimpiadas Internacionales de Matemáticas (Comateq) 2025 de Puerto Rico, entre otros valiosos reconocimientos gracias a su dominio en razonamiento lógico, álgebra y geometría.


Venezolanos que trascienden fronteras
Roybert Rodríguez es padre de Axel Hernández, quien a sus 15 años ha participado en 33 olimpiadas, estudia en el liceo Eduardo Oxford en Guasipati y le encanta explicar gratis a sus compañeros acerca de robótica y matemáticas en una plaza cercana al plantel.
Resalta que en febrero de 2026 fue mención honorífica en las Olimpiadas Latinoamericanas de Matemáticas (OLAM) 2026. Además, medalla de oro en Olimpiadas Asiáticas de Matemáticas (Limoc) 2025, Olimpiadas de Jóvenes Matemáticos 2024, Olimpiadas Internacionales de Jóvenes Matemáticos 2024 de Indonesia y Olimpiadas Internacionales de Matemáticas CepreintMath en Perú.
La lista del medallero es larga, así como la participación en olimpiadas de robótica, ciberseguridad, informática, inteligencia artificial, trigonometría, entre otros.
Mientras los hermanos Franco y Fabrizzio Abate, de 12 y 14 años, estudian en el colegio Los Próceres. Su madre Elimar De Aguiar los describe como unos niños responsables y que recientemente presentaron online para las Olimpiadas Internacionales de Matemáticas de Indonesia. «Están creciendo sin rivalidad y es una de las mayores satisfacciones», confesó. Adelantó que tienen dominio en inteligencia artificial, sacando provecho para ubicar ejercicios más complejos.
Los padres hablan desde el corazón y ahora les acompañan en el desafío de aprender el inglés, para el mejor desempeño en problemas que deben desarrollarse en esta lengua universal.


