Gaslighting es el término que aplica para definir técnicas o formas de manipulación psicológica que puede tener efectos devastadores en la salud mental de cualquier persona. Estas técnicas incluyen negar hechos, distorsionar la realidad, minimizar las emociones del otro y proyectar la culpa, todo con el objetivo de hacer que la víctima cuestione su propia realidad.
María Laura Braz, neuropediatra y miembro de la Fundación Sólo Faltas Tú, indica que las personas con condición del espectro autista son significativamente vulnerables a esta forma de maltrato dada sus características sensoriales, sociales, su forma de ver el mundo, entre otras características propias de la condición.
Características del Gaslighting
- Negación de la realidad el gaslighter insiste en que eventos o conversaciones no ocurrieron, haciendo que la víctima dude de su memoria. En el autismo, la etiqueta diagnóstica puede implicar que no les crean acerca de situaciones que viven en el entorno escolar.
- Minimización de sentimientos desacreditar las emociones de la víctima, haciendo que se sienta exagerada o irracional. “El ruido de la licuadora no te puede molestar”, es un comentario que, por ejemplo, puede minimizar el impacto negativo que puede tener algunas características sensoriales de la persona autista.
- Proyección atribuir comportamientos o sentimientos negativos propios a la víctima: comentarios como “Me porté así porque el niño raro me provocó”.
- Desorientación crear confusión y duda constante en la mente de la víctima.

Impacto del Gaslighting en personas autistas
Según la doctora María Laura Braz, las personas con autismo ya enfrentan desafíos únicos en su vida diaria debido a sus diferencias neurológicas y el Gaslighting puede magnificar estos desafíos de manera significativa:
Dudas sobre la percepción personal: las personas autistas tienen una percepción del mundo diferente, y el Gaslighting puede hacer que cuestionen aún más sus propias interpretaciones y sentimientos.
Aumento de la ansiedad y el estrés: La manipulación constante puede llevar a niveles elevados de ansiedad, ya que la víctima siente que nunca puede confiar en su propia mente. Esto a su vez puede generar más necesidad de camuflaje social, lo cual empeora los episodios de ansiedad e incluso generar verdaderos trastornos del sueño o de depresión.
Impacto en la autoestima: ser objeto de gaslighting puede erosionar la autoestima, haciendo que la víctima se sienta incompetente o defectuosa.
Aislamiento social: la duda constante y la confusión pueden llevar al aislamiento, ya que la víctima puede empezar a evitar situaciones sociales para protegerse.

“El gaslighting es una forma de abuso y maltrato emocional que puede afectar gravemente a cualquier persona, pero su impacto puede ser particularmente dañino para la persona autista”.
Braz considera que es esencial aumentar la conciencia sobre este tema y ofrecer apoyo a las víctimas para ayudarlas a recuperar su confianza y bienestar emocional.

