Aunque el estado Trujillo tiene más de 50 años produciendo petróleo y gas en la Cuenca Occidental, conocida como cuenca del Lago de Maracaibo, su explotación históricamente ha sido tan baja, que Pdvsa la contabilizaba como parte de la producción petrolera del estado Zulia. Así lo indicó Rodrigo Vásquez, presidente de Fedecámaras Trujillo.
La noticia de que inversionistas de Repsol y otras empresas están haciendo estudios técnicos para invertir en petróleo y gas genera en la cúpula empresarial motivación, porque eso se traduciría en mayores ingresos del presupuesto regional, mejoras en los servicios públicos, en carreteras y una activación progresiva de los demás sectores económicos.
Venezuela, en 2020, llegó a registrar las cifras históricas más bajas de producción petrolera, de menos de 500 mil barriles diarios. Durante esa época hubo una inoperatividad en los pozos petroleros de Trujillo.

Una realidad nacional que se aplicará a Trujillo
En los últimos seis años, Venezuela logró levantar su producción de crudo, llegando a ser entre 892 mil a 900 mil barriles diarios, según asevera David Morán, ingeniero industrial. Pero la cifra está muy por debajo del máximo de producción que tuvo el país en 2000, cuando se producían 3.5 millones de barriles por día.
Vásquez destaca que la gran ventaja de Trujillo es que puede tener una cantidad de yacimientos de crudos livianos que todavía no han sido explorados. Este es el crudo más costoso que se comercializa a nivel mundial. «Estamos siendo bendecidos», exclamó, ya que desde octubre de 2025, con la canonización del doctor José Gregorio Hernández se ha venido registrando una movilización de más turistas a Isnotú que ha incrementado el consumo comercial y la demanda de hospedaje. Esto ha permitido la reactivación del sector turismo.
Trujillo, cuyo fuerte ha sido la producción de hortalizas y café y a nivel industrial la producción de vidrio, ahora aspira a ser un referente en la producción de hidrocarburos en occidente. Los yacimientos petrolíferos de la Cuenca Occidental son considerados de los mejores del mundo.

Según explicó Bernardo Rausseo, asesor de Fenegas, el proyecto de Repsol y Pdvsa en Trujillo contempla la inversión en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), para obtener la energía que les permita operar.
«Trujillo no cuenta con termoeléctricas, depende del SEN. Por eso estimamos que Repsol plantee recuperar líneas eléctricas para mantener los voltajes para producir, sin necesidad de sacrificar a la población con un mayor racionamiento eléctrico», opinó Rausseo.
El ingeniero David Morán, también indicó que Repsol podría instalar plantas de generación eléctrica entre 20 y 50 megavatios, para trabajar en esa localidad.

Autorizaciones y permisos facilitarán producción
En abril de 2024, el primer vicepresidente de la Comisión Permanente de Energía y Petróleo, Rodolfo Sanz, informó que la Asamblea Nacional había autorizado a la empresa mixta Petroquiriquire la explotación de petróleo en unos 377,17 kilómetros cuadrados, para incorporar nuevos campos petrolíferos, en la zona occidental, la Ceiba y Tomoporo en los estados Trujillo y Zulia, y se había acordado una inversión de 400 millones de dólares para elevar la producción a 50.000 barriles de crudo semiliviano a diario.
Esos trabajos se paralizaron un tiempo, cuando EE. UU. intensificó las sanciones contra Pdvsa. Ahora con las ventajas que da la Ley Orgánica de Hidrocarburos, Repsol ha decidido retomar el proyecto en Trujillo.

