La malaria sigue siendo un problema de salud en Venezuela. Este 25 de abril, en el mundo se celebró el Día Mundial contra el Paludismo, una enfermedad que sigue estando presente en los boletines sanitarios del país y que genera preocupación en el gremio médico por la virulencia que ha tenido la enfermedad en los últimos 15 años.
De acuerdo con la información publicada en el boletín epidemiológico correspondiente a la semana 14, que comprende el período entre el 05 y el 14 de abril de 2026, en el país han sido diagnosticadas 29.283 personas con paludismo. Estos datos son alarmantes y más si se toma en cuenta que, entre enero y abril del año pasado, se diagnosticaron 27.263 casos, lo que representa un incremento del 7,4%.
La información refiere que, en la semana comprendida entre el 05 y el 14 de abril, en Venezuela, fueron diagnosticados 1.426 nuevos casos. En total, los especialistas del sector salud procesaron 15.117 muestras, lo que significa un índice de láminas positivas del 9,43%.
La información, que aparece en la página 7 de un informe de 15 pliegues, confirma que el 98% de los casos; es decir, 1.397 son autónomos, mientras que el 2% de los casos diagnosticados (29) son importados. En este punto se menciona que 13 de estos casos llegaron de Guyana, 11 vienen de Colombia y cinco son provenientes de Brasil.
La información indica que el estado Bolívar concentra el 81,1% de los casos diagnosticados en el país. Según reportes publicados por instituciones, como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), las condiciones de las zonas mineras son ideales para la reproducción del mosquito transmisor de la enfermedad, lo que explica de alguna manera la virulencia que el paludismo tiene en algunos municipios de la entidad.
Hablando puntualmente de la realidad de Venezuela, cuando se compara con otras naciones del continente, es importante mencionar que, en el país, se concentra la mayor cantidad de contagios en la región. Aunque hay variaciones con las cifras, estimaciones internacionales señalan que, hasta abril de 2026, Brasil ha bajado los niveles de contagio con respecto al año anterior en un 30%.
En números, se estima que, durante los primeros cuatro meses del año, en Brasil han sido diagnosticadas 10.559 personas, una reducción considerable si se toma en cuenta que, para el año 2015, en este mismo lapso de tiempo, se habían documentado 15.140 diagnósticos.
Otro de los países con casos de malaria en la zona es Colombia. La información oficial publicada por el país cafetero indica que, hasta la semana 5 de 2026, se había documentado 4.859 casos de malaria, una cantidad considerablemente inferior a la que se documentó en Venezuela o Brasil.
Huníades Urbina, presidente de la Academia Nacional de Medicina (ANM), lamenta la situación que atraviesa actualmente Venezuela en torno al paludismo y señala que es necesario crear planes epidemiológicos que permitan a la nación mitigar la cantidad de diagnósticos, que de forma mensual, están siendo documentados por las autoridades.
«Hay que recordar que antes la situación era otra. No siempre fue Venezuela el país con más casos de malaria en la región pero, lamentablemente, se han ido olvidando las campañas y hemos cedido demasiado terreno en la lucha contra los mosquitos», dice.
Una de las cosas que lamenta el especialista es la poca claridad que hubo por parte del gobierno venezolano en torno a las cifras oficiales. En este punto, Urbina menciona que se ha improvisado con este tema y considera que, de no haber una pronta respuesta, los casos seguirán en aumento.
«Ya hemos visto un aumento en la cantidad de diagnósticos y esto es algo preocupante», dice. El doctor recuerda que, en algunos casos, la malaria puede tener un radio de mortalidad del 15 al 20%, lo que significa que, en promedio, dos de cada diez personas diagnosticadas con esta patología mueren.
A juicio de Urbina, será muy difícil que esta enfermedad sea erradicada, pero sí es posible bajar los niveles de contagio algo que, a juicio del especialista, debería ser lo que las autoridades busquen en estos momentos.
Además de la virulencia que esta enfermedad tiene en Bolívar, el gremio médico en Venezuela ha mostrado su preocupación por la expansión que la enfermedad puede tener en el territorio nacional. De acuerdo con lo dicho por médicos consultados, personas de diversos estados del país viajan a zonas mineras para trabajar y se enferman.
«Ese es un problema con el que se ha lidiado históricamente. Muchas personas van a las zonas mineras sanas y se enferman trabajando allí, es una de las consecuencia que dejó la crisis», explicó vía WhatsApp el doctor Ruy Medina, exdirector de salud en el estado Lara.
El especialista menciona que, de esta forma, es como en estados como Lara, que endémicamente no tiene al mosquito transmisor, registraba casos de esta enfermedad en zonas como Morán, Torres e incluso el mismo Iribarren.
Recaídas de Malaria
En el boletín epidemiológico publicado por las autoridades sanitaria en Venezuela aparecen otros datos interesantes, como la cantidad de recaídas por malaria. En este punto, se menciona que un total de 1.656 personas han reincidido con esta patología, lo que demuestra que los tratamientos no se están cumpliendo.
En este punto, desde la Academia Nacional de Medicina explican que, no es que los tratamientos no se estén entregando, sino que, muchos de los pacientes, al sentirse mejor, cambian los fármacos por oro, por ser una zona minera.
«Cuando se sienten un poco mejor buscan hacer el cambio. Es por eso que muy pocas personas logran cumplir el ciclo del tratamiento, pero no es por falta de medicinas, sino por la ambición que algunos tienen», comenta el doctor Urbina.
El experto menciona que, en teoría, este tratamiento no forma parte de los medicamentos de alto costo; sin embargo, al ser fármacos que entrega directamente el Ministerio de Salud, muchas personas prefieren comprar esto a terceros para evitar tener que ir a las grandes ciudades.
«Es un medicamento barato. Lo entrega la OPS, pero muchos de los pacientes, cuando ven que no tienen síntomas, venden estos tratamientos. Este fenómeno sirve para explicar, de alguna manera, el hecho de que muchas personas recaigan con la enfermedad», dijo.
Esta situación preocupa, especialmente al gremio médico en Venezuela porque las personas pueden hacerse resistentes al tratamiento lo que podría desembocar en una eventual muerte. «Es un tema que preocupa y que debe ser controlado».
Los números que fueron entregados por el Ministerio de Salud confirman que Sifontes, en el estado Bolívar, fue el municipio con una mayor cantidad de casos, seguido por el municipio Atabapo en Amazonas; le siguen los municipios Manapiare en Amazonas, Autana, también en Amazonas y Sucre en Bolívar.
Bolívar también fue el estado en el que se registró una mayor cantidad de recaídas durante la semana epidemiológica número 14. De acuerdo con estos datos, fueron 84 las personas que volvieron a enfermarse en la entidad, mientras que, en Apure, se registraron 16 casos. Esta tabla la cierra Monagas con 10 recaídas.
«Lo que demuestran estos números es que hay muy poco control con el seguimiento en cuanto al cumplimiento de los tratamientos. Es importante que estas cosas cambien porque son vidas de personas las que están en riesgo», concluye Urbina.
En medio de este panorama, los médicos en el país hacen una serie de recomendaciones para que la población tenga en cuenta a la hora de abordar contagios dentro de las comunidades. Lo más importante, sería notificar directamente a las autoridades de lo que ocurre para que en un lapso, no mayor a 24 horas, se establezca una especie de control epidemiológico.
En segundo lugar, hay que crear cuadrillas de vigilancia dentro de los mismos sectores, para que sean ellos quienes adviertan sobre la presencia de posibles nuevos casos.
En todo caso, la publicación de los boletines de las semanas 12, 13 y 14 en Venezuela, los primeros que se publican en casi una década, confirman que el país sigue tenido graves problemas con la presencia de enfermedades, como la malaria.
El paludismo, que durante años se ha posicionado como una sombra de morbilidad y mortalidad sobre los estados Bolívar y Amazonas, ahora mismo se presenta como una de las enfermedades con mayor virulencia en Venezuela y es que, mientras algunos de los países como Brasil y Colombia han bajado sus niveles de contagio, en Venezuela el número no para de subir.
Esta percepción mantiene en alerta a las autoridades internacionales. Desde la Organización Panamericana de la Salud han alertado que Venezuela es, hoy en día, el país en donde hay más casos de malaria en todo el continente. Esta realidad obliga a la nación sudamericana a crear estrategias, con el objetivo de minimizar estas campañas pero, hasta la fecha, ninguna de las estrategias parece surtir efecto. De hecho, Venezuela presenta serios números de reincidencia, lo que confirma la fragilidad del sistema sanitario.

