En una reciente entrevista concedida a Semafor, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, respaldó la trayectoria económica que ha tomado Venezuela, llegando a calificar las mejoras de los últimos meses como un progreso «tremendo».
Para Wright, la hoja de ruta en la relación bilateral debe centrar sus esfuerzos en la recuperación financiera y la calidad de vida de los ciudadanos, restando peso a las fricciones derivadas del panorama electoral.
«Nuestro enfoque central es lograr que la gente cobre, estabilizar la moneda, que la población tenga comida en su mesa y que el dinero comience a circular», puntualizó el secretario.
Transparencia y seguridad jurídica como motores de cambio
El alto funcionario hizo un llamado a profundizar en la rendición de cuentas y el fortalecimiento del marco legal. Según su visión, estos elementos son los pilares que garantizarán un crecimiento sostenido, algo que no solo beneficia al país caribeño, sino a toda la región.
“Y queremos ver a Venezuela avanzando en una dirección muy positiva. Eso será bueno para Venezuela, para Estados Unidos y para todo el Hemisferio Occidental. Y creo que ese progreso ha sido tremendo», subrayó Wright.
Wright habla de un nuevo matiz diplomático
También vinculó la continuidad de este crecimiento con la lucha frontal contra las irregularidades administrativas. Reafirmó que la certidumbre para las inversiones es vital para no abandonar la senda de recuperación actual.
«Entonces, queremos ver que se reduzca la corrupción, queremos ver a Venezuela avanzando en una dirección muy positiva», recalcó el titular de la cartera energética.
Estas afirmaciones sugieren un giro estratégico en la diplomacia estadounidense. Al poner el foco en la estabilidad del mercado, la seguridad alimentaria y el bienestar social, Washington parece estar moviendo el tablero para desplazar el conflicto político de primera línea en favor de una normalización económica pragmática.

