Durante el Desayuno Nacional de Oración, celebrado en Washington, el presidente Donald Trump enfatizó la relevancia de Estados Unidos y Venezuela como las principales potencias energéticas a nivel global. El mandatario señaló que la unión de ambos países representa una de las concentraciones de recursos más grandes del planeta, situando nuevamente la geopolítica petrolera como un punto focal de su agenda exterior.
Según las declaraciones de Trump, Venezuela se posiciona como una de las naciones con mayores depósitos de crudo, siendo superada únicamente por el potencial de Estados Unidos. Esta combinación de recursos otorga a ambos países un control mayoritario sobre el mercado de hidrocarburos, reafirmando su peso estratégico en la economía mundial ante una audiencia compuesta por líderes políticos y religiosos.
Trump manifestó gran relación entre ambas naciones
Al referirse a la magnitud de estas reservas, el presidente destacó la ventaja competitiva que esto supone en el tablero internacional. Al respecto, el mandatario afirmó: “Venezuela tiene más petróleo que casi nadie, excepto nosotros, y por cierto, nosotros y ellos, en conjunto, poseemos el 68 por ciento del petróleo del mundo”. Esta cifra subraya la relevancia de mantener una visión centrada en la capacidad productiva de ambas naciones.
Finalmente, aunque el jefe de Estado estadounidense no ignoró que la nación suramericana atraviesa actualmente “grandes problemas” en su economía, manifestó que existe una “gran relación” bilateral en estos momentos. Sus comentarios sugieren un viraje hacia un entendimiento más pragmático, donde el intercambio y la seguridad energética se perfilan como los pilares de la interacción entre Washington y Caracas.


