El Comando Sur de los Estados Unidos confirmó este miércoles 20 de mayo el posicionamiento del portaaviones de propulsión nuclear USS Nimitz, junto a su respectivo grupo de ataque, en las aguas del mar Caribe. Esta movilización de recursos militares ocurre de forma simultánea al incremento de las medidas de presión ejercidas por la administración del presidente Donald Trump hacia el gobierno de Cuba.
A través de una publicación en la red social X, la división militar estadounidense responsable de las operaciones en América Latina (excluyendo a México) manifestó: «¡Bienvenidos al Caribe, Grupo de Ataque de Portaaviones Nimitz!». El comunicado institucional detalló además los componentes de la flota desplegada en la región.
Capacidades del portaaviones USS Nimitz y su flota
De acuerdo con la información suministrada por las autoridades militares, la flotilla está integrada por el portaaviones principal, el Ala Aérea Embarcada, el destructor USS Gridley y el buque de abastecimiento USNS Patuxent (T-AO 201). El Comando Sur describió este contingente como «la máxima expresión de alistamiento y presencia, de un alcance y letalidad inigualables, y de ventaja estratégica».
Este movimiento operativo le sigue al realizado a finales del año pasado, cuando Washington envió al Caribe el portaaviones USS Gerald Ford. Dicha embarcación prestó soporte en las maniobras que derivaron en la captura de Nicolás Maduro en enero pasado, antes de ser reubicada en Medio Oriente para las misiones en curso relacionadas con Irán.

Antecedentes y contexto regional
Por su parte, el USS Nimitz cuenta con un historial reciente de actividad en otros frentes de operaciones. A mediados de 2025, la embarcación ofreció apoyo durante cuatro meses en la operación denominada Martillo de Medianoche, una iniciativa conjunta entre Estados Unidos e Israel que ejecutó bombardeos a infraestructuras estratégicas del programa nuclear en Irán, además de participar posteriormente en ofensivas contra posiciones del Estado Islámico en las inmediaciones de las costas de Somalia.
La llegada de la flota al Caribe se produce en un escenario de expectativas jurídicas internacionales. La llegada de la flota al Caribe se produce en un escenario de expectativas jurídicas internacionales. Actualmente existe tensión debido a las acusaciones contra Raúl Castro, vinculada a la orden de derribar dos aeronaves civiles pertenecientes a la organización no gubernamental Hermanos al Rescate en el año 1996.

