Cristina Linárez | LA PRENSA.- En los comercios del centro de Barquisimeto sólo se escuchan las gaitas para hacer sentir la temporada navideña, porque de las promociones no suenan ni si ven.
Al ritmo de la parranda zuliana, guaros entran en los comercios y salen con las manos vacías escandalizados al ver que los precios de la ropa, zapatos y demás que están por las nubes y que ya no hay promociones que puedan aprovechar para hacer sus compras.
“Las promociones navideñas se acabaron. Eso ya no se puede hacer porque el precio de la mercancía no es estable, todo sube de precio casi a diario”, dijo César Mazzucco, dueño de la zapatería San Bernardino.
El señor asegura que este año la temporada navideña es diferente porque no hay tantas ventas a pesar del mar de personas que ayer caminaban el bulevar.
“Recuerdo que el año pasado vendía al menos 100 pares de zapatos diarios, ahora ni llegamos ni a 50 a la semana, la situación
está crítica, la gente se va sin comprar”, precisó.
Guaros que ya tienen en su bolsillo las utilidades, aprovecharon de ir al centro este sábado a ver qué podían comprar, pero al ver que el precio de los zapatos no baja de los Bs. 200 mil, las blusas pasan los Bs. 100 mil, y pantalones alcanzan los Bs. 400 mil, se ponen a echar número y prefieren gastar las utilidades en comida.
“Yo vine para comprarle unos pantalones a mi hija, pero están en 450 mil bolívares. En este país tenemos hasta que decidir si vestirnos o comer”, precisó Kimberly Gutiérrez, una mujer consultada.
Gutiérrez comenta que entró a siete tiendas y no compró nada, “prefiero irme, con lo que me pagaron de utilidades prefiero comprar comida”, dijo.
Lo que sí no deja de venderse es la comida en las calles, pues muchos negocios informales estaban full de comensales.

