Barquisimeto «cada 14 de enero se convierte en el epicentro espiritual del país», así lo estableció el monseñor José Luis Azuaje Ayala, arzobispo de Maracaibo, durante la tradicional celebración del recorrido de la Divina Pastora en la plaza Macario Yépez.
Monseñor resaltó la importancia en la devoción a la advocación larense, pues «quien se acoge a la Virgen nunca quedará defraudado», y su simple presencia en la vida de los fieles «es un bálsamo y un consuelo».
Con respecto a su vestimenta, destaca que lo tradicional de su traje hace que la Divina Pastora sea una más con su pueblo y su cultura, marcando así una unión que parte de la historia, del amor y de la fe.


Divina Pastora y los santos venezolanos son una guía espiritual
El camino a la santidad es un llamado que Dios hace a todos, recordó el arzobispo de Maracaibo, y es uno muy especial en este año. «Ya José Gregorio Hernández y la madre Carmen Rendiles hicieron su camino», ahora corresponde a la feligresía tomar su ejemplo, dijo.
Entre sus plegarias, monseñor espera que la Divina Pastora acompañe a todos los venezolanos en la fe, pero especialmente a los enfermos; a los privados de libertad por causas sociopolíticas, para que pronto pueda abrazar a sus familiares; así como también a los niños, adolescentes, y jóvenes.


Además, pidió que sea Dios y la virgen acompañando a quienes sirven a las comunidades para que se sientan forjadores de la civilización del amor, que guíe «a cada uno de ustedes peregrinos, para que sientan el susurro de la voz de la Virgen» que nos dice: «no tengas miedo, acaso no estoy aquí yo, que soy tu madre».
Asimismo, hace un llamado a que se defienda la voluntad y dignidad del pueblo, esperando que los líderes tengan como propósito mayor el servicio a las personas.
La Orquesta de Mavare culmino el Homenaje entonando el Himno a la Divina Pastora. A minutos de reanudarse la procesión que tiene como destino final la Catedral de Barquisimeto.


