El quinto piso del Hospital Pediátrico Agustín Zubillaga de Barquisimeto estado Lara, guarda una innumerable cantidad de historias. En estos pasillos, por donde han pasado un sin fin de pacientes, se trabaja con el orgullo de ser el segundo Departamento de Infectología más antiguo del país.
Antonio González Mata, médico pediatra, infectólogo de Lara y uno de los fundadores de esta área, recuerda que, desde 1982, esta parte del hospital pediátrico se encarga de recibir a los pacientes que llegan con algún cuadro viral complejo.
De acuerdo con el especialista, el servicio nació como una forma de dar respuesta a una gran cantidad de enfermedades virales, raras y complejas, que no eran atendidas de forma correcta por no contar con áreas especializadas en Lara.

Para hacerle frente a esta situación González Mata se unió a otros dos especialistas para poder crear el área. En esa comisión fundadora estuvo el doctor Rey de Jesús Gómez y la doctora Zulay Palavecini.
«Nosotros iniciamos en 1982 y, desde ese año, empecé a trabajar en esa área. Originalmente, vimos la necesidad de contar con un área de infectología y el Hospital Pediátrico, que también se inauguró ese año, tenía un espacio en el quinto piso que nos ofrecieron», comenta.
El área de infectología pediátrica de la institución en Lara, cuenta con dos salas y entre ambas suman casi 40 camas. Este espacio está destinado para atender a pacientes con infecciones complejas aunque lo que más llega son niños con neumonía, meningitis, enfermedades hepáticas, fiebres de origen desconocido, pancreatitis, tuberculosis o niños con VIH.
«Este es el segundo servicio de infectología más antiguo del país. El primero fue el del hospital JM de los Ríos. Es importante mencionar que no todos los hospitales pediátricos tienen postgrado de infectología. Muchos tienen salas que son destinadas a algunos pacientes pero no todos», dice Mata.
González Mata menciona que, además de Barquisimeto, en Valencia, Maracaibo y Caracas hay servicios completos de infectología. «Nosotros por año estamos graduando a 3 o 4 infectólogos pediatras», dijo.
El postgrado de infectología tiene una duración de dos años. En este punto, el especialista recuerda que ahora, gracias a la creación de este servicio, hay muchos más médicos atendiendo a pacientes. Para contextualizar esta realidad, es importante mencionar que, hasta 1980, el servicio contaba sólo con 4 doctores, una situación que ha cambiado de forma significativa porque ahora hay 10 especialista para atender esta área.

Estos médicos son los encargados de atender a todos los menores de 14 años que llegan con alguna enfermedad infectocontagiosa. González Mata refiere que los casos más graves los ha visto en niños recién nacidos, pacientes que, por condiciones naturales, son mucho más vulnerables.
En Lara el servicio de infectología vela por la prevención
En líneas generales, este servicio guarda una importancia tremenda para la medicina regional. La función de estos médicos no se limita únicamente a velar por el cuidado de aquellos pacientes que han desarrollado alguna enfermedad, sino que también deben ejecutar programas sanitarios para la prevención de propagación de enfermedades.
En teoría, este departamento debería trabajar de la mano con epidemiología; sin embargo, esta realidad no se cumple en Lara porque, al no haber publicación de boletines regionales, la información que ellos recogen no termina siendo difundida por las autoridades sanitarias.

La muestra de esta división epidemiológica se ve reflejada en casos puntuales. Hace un mes, por ejemplo, desde el Hospital Pediátrico denunciaron la muerte de 5 infantes por tosferina. Estos decesos se han presentado en los últimos 14 meses lo que quiere decir que hay un patrón preocupante en cuanto a la presencia de esta enfermedad infectocontagiosa pero, desde la Secretaria de Salud, no se han pronunciado.
En su momento, la presencia de la tosferina generó una alarma generalizada en el gremio porque, en teoría, esta enfermedad se previene con vacunas. A pesar de los pronunciamientos que en su momento hicieron los especialistas, estas denuncian no encontraron eco y, de a poco, se fue normalizando esta situación.
Así pasa con otras enfermedades. González Mata señala que a la institución siguen llegando casos de meningitis graves, registran contagios de COVID19, pero esta información queda para consumo interno porque no termina siendo publicada por las autoridades regionales.
El Hospital Pediátrico Agustín Zubillaga encierra en su quinto piso un tesoro médico. Desde hace 44 años, en ese espacio opera el servicio de infectología, un área que ha salvado la vida a ciento de niños y que se ha convertido en una referencia a nivel nacional al ser el segundo servicio más antiguo del país.

