¿Cómo hizo Japón para no tener riquezas naturales como el petróleo, ser una pequeña isla del tamaño similar a Paraguay, tener alto riesgo sísmico y de tsunamis, levantarse después de dos bombas atómicas en 1945, y aun así convertirse en la tercera economía más grande del mundo, con un Producto Interno Bruto (PIB), que supera los $4,38 billones de dólares?. Los expertos aseguran que el gran secreto de este país, es su filosofía.
Japón se planteó en los 50, superar la devastación de la Segunda Guerra Mundial, reinventarse, hacer las cosas diferente, mejorar la calidad de sus productos, conquistar el mercado internacional, teniendo como valor su educación, que es exigente con el alto rendimiento.
Esta nación, forma ciudadanos con valores, sentido de pertenencia y «a los mejores líderes empresariales del mundo». Así lo asegura Alexander Piñero, ingeniero químico y presidente fundador de Japan Training Center LatAm. También es representante en Latinoamérica de AOTS, una organización vinculada al Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón.

Piñero volvió a su natal Barquisimeto después de 10 años. Dice con orgullo que egresó de la Unexpo y cuenta que tiene 25 años formándose en el país asiático, en donde ha aprendido de más de 45 empresas que lideran el mercado global.
Está convencido que Venezuela, un país en vías de desarrollo, con abundantes riquezas naturales, tiene todo lo necesario para recuperar su economía y volver a ser la puerta de entrada del continente, por sus ubicación geográfica y por la facilidad para hacer conexiones comerciales, como ocurrió en la década de los 70, cuando la nación llegó a tener el PIB más grande del hemisferio y registró un boom petrolero.
Este 13 de junio, en la sede de la Cámara de Industriales del estado Lara, dará una conferencia magistral titulada: «Excelencia Operacional, lecciones maestras de la filosofía japonesa», dirigida a gerentes, empresarios, pequeños industriales y emprendedores. Con el propósito de enseñarles las «5S/Kaizen«, una metodología japonesa de gestión, enfocada en la búsqueda permanente de la mejora continua, para elevar la productividad, la seguridad y calidad.

La filosofía japonesa promueve la cultura de excelencia
«Desde el año 2001, vi la transformación de un país que pasó por dos bombas atómicas: en Hiroshima y Nagasaki, que generaron todo un impacto económico, social y los japoneses se marcaron una visión de desarrollo que era lograr transformarse en la primera economía del mundo, que generara impacto a través de alcanzar la satisfacción total de los clientes», expresó Piñero, PhD en ingeniería de organización y administración de empresas.
Ha aprendido el sistema de producción de Toyota, conocido como el Toyota Management System (TMS), un sistema de gestión gerencial. Asimismo ha estudiado las experiencias que llevaron al éxito a empresas como Honda, Nissan, Mitsubishi, Yamaha y Suzuki.

«Japón generó un reto en los años 50: estar entre las primeras economías del mundo, pero hacerlo a través la captación de la satisfacción del cliente y mediante la investigación y desarrollo de nuevos productos. En ese periodo no se hablaba de innovación», especificó.
En 1949, este país creó la Unión Japonesa de Científicos e Ingenieros (JUSE, por sus siglas en inglés), para reinventar los procesos productivos, e invitó a varios expertos en estadística y calidad como Edward Demy, Joseph Juran, Kaoru Ishikawa, Armand Vallin Feigenbaum, Philip B. Crosby, para generar cambios en su economía.
«Una vez le pregunté a un maestro de Toyota: si una empresa produce un millón de productos y tres solamente salen con defectos, para mí esa empresa es excelente. Y él me respondió: no, la industria japonesa está enfocada en cero defectos por cada millón de producto, es el 100% de satisfacción total al cliente», enfatizó.
Medio siglo se dieron para alcanzar ese nivel de éxito, consiguiendo una expansión económica tan sólo dos décadas después de implementar con obsesión estos principios que transformaron la vida de sus ciudadanos, empresarios y emprendedores.
Hoy es una nación con más de 122 millones de habitantes y un PIB per cápita de $35.973 según el FMI en 2025.
Japón es orden y limpieza
Entre los años 70 y 80, los estadounidenses comenzaron a preferir las marcas japonesas, porque tenían calidad, las industrias cumplían con los tiempo de entrega y tenían un concepto de dar garantía o respaldo por el producto tras la posventa. Así lo explicó Alexander Piñero, presidente fundador de Japan Training Center LatAm.
Cualquier persona que visite por primera vez ciudades como Tokyo, queda impactada por su orden y limpieza. Esta ciudad tiene más de 38 millones de habitantes. «Todos a mantener limpio Japón», es un pilar de la cultura cívica. Allá no se botan papeles en el piso, ni por las ventanas de los vehículos.
Un ejemplo de este comportamiento son los aficionados japoneses en el Mundial de Fútbol, que aunque su equipo pierda o gane, se quedan igual a limpiar las gradas del estadio.
«La filosofía japonesa llega a crear hábitos, son valores que si internalizamos se convierten en rutina, y lo que convertimos en un hábito no se nos olvida», señala.
Los japoneses tiene un principio que es el respeto a las normas, a la convivencia ciudadana y a tener un mejor país.
Son rigurosos con la puntualidad. Un japonés tiene la costumbre de llegar 15 minutos antes de la hora pautada, porque ese tiempo le permitirá arreglarse. Y si por algún motivo no pueden llegar a tiempo, avisará con antelación y pedirá disculpa.
Ante la pregunta sobre ¿qué diferencia a Japón de Latinoamérica?, Piñero respondió con contundencia: La manera de pensar y actuar.
«Los japoneses no tienen petróleo como Venezuela que es un país muy rico. Nosotros tenemos oro, bauxita para la industria del aluminio, minerales de hierro para todas las industrias que hay en Guayana, pero ¿qué necesitamos como país? Educación, conciencia, tecnología e innovación, y también sentido de pertenencia por nuestras queridas empresas y por nuestro país», resaltó.
La educación de Japón
Alexander Piñero, ha podido observar de cerca cómo funcionan las escuelas de Japón y una de las cosas que más llaman la atención, es que los estudiantes de primaria y secundaria deben barrer, trapear y servir la merienda como parte de su rutina escolar. También tienen que lavar los baños y mantener limpios sus espacios de estudio. Este tipo de prácticas hacen sentir profundamente orgullosos a los japoneses, porque es enseñarle a los jóvenes a cuidar de lo público.
Para Japón la educación es muy importante, porque de allí se forman a los ciudadanos con valores y los mejores empresarios del sector privado y líderes de organismos públicos. Más que inteligentes, los japoneses se identifican porque son muy disciplinados y se autoexigen para tener alto rendimiento académico.

«La educación japonesa trabajaba mucho con elevar la creatividad, el pensamiento de innovación, el pensamiento crítico. También la parte lúdica, el armar rompecabezas, el lograr que los niños se concentren cada uno desde sus puestos de trabajo», acotó.
Un aspecto fundamental, es que les enseñan la cooperación. Hay niños que enseñan a otros niños, porque les inculcan el sentido de servir.
Además, los maestros y profesores universitarios de Japón, son los profesionales mejores pagados de ese país.
Venezuela con esperanza y deseo de exportar
Tanto el Alexander Piñero, ingeniero químico como Noel Pineda, ingeniero industrial y profesor jubilado de la Unexpo, han sostenido reuniones con empresarios de Lara y aseguran que hay esperanza sostenida de cambio y se han encontrado con el deseo de convertir sus empresas en más competitivas para exportar.
Por eso, el 13 de junio en la Cámara de Industriales del estado Lara (Cilara), a las 9:00 AM, realizarán la conferencia: «Excelencia Operacional, lecciones maestras de la filosofía japonesa en Venezuela».

«Enseñaremos tres grandes herramientas de la filosofía japonesa: el Total Quality Control (TQM), el Total Productive Maintenance (TPM), y el Sistema de Producción Toyota (TPS). Estos tres enfoques se fundamentan en las 5S/Kaizen, que es el orden y limpieza…El Kaizen tiene una particularidad, ningún país se desarrolla si no hay una verdadera planificación. La planificación es la clave del éxito en cualquier organización», comunicó Noel Pineda, quien se ha formado en filosofía japonesa en Estados Unidos y en la planta Toyota de Cumaná, estado Sucre.
«Venezuela puede recuperar su economía, crecer y recuperar su responsabilidad social empresarial, tanto pública como privada», resaltó Piñero.
Tienen un control visual
Mieruka significa en japonés «hacer visible» y es que en la filosofía de este país, utilizan este término para tener un control visual en las organizaciones, tanto informativo, instructivo, de identificación y de planificación.
Un ejemplo de la aplicación del concepto de «mieruka» es compartir información acerca de una tarea, que muestra el progreso y la lista de los problemas en una pizarra, o utilizar imágenes identificativas que ayudan a saber qué es algo, que evitan confusiones cuando se produce masivamente.

