La Gobernación de Lara tiene más de 300 jubilados y el jueves 21 de mayo, entregaron una solicitud ante esta institución, con el propósito de que les sea asignación un bono de alimentación, considerando que más del 30% de sus jubilaciones, lo tienen que invertir en tratamientos de enfermedades crónicas.
«No podemos seguir viviendo sólo con el sueldo mínimo, mientras vemos a pensionados que tienen otros tipos de bonificación», señaló Hernán Machado, uno de los jubilados, apelando a la receptividad que han tenido con el gobernador de Lara, Luis Reyes Reyes, y con la esperanza de que puedan entender la situación tan limitante.

Reconocen que hay casos puntuales de adultos mayores sin la documentación al día, pero la mayoría necesita de esta contribución y así poder cubrir los gastos básicos mensuales, incluyendo consultas médicas.

