El mercado San Juan está cada vez más solo. Lo que era algo impensable hasta hace poco tiempo, se ha convertido en una realidad preocupante y es que cada vez son más los comerciantes que abandonan sus puestos para vender sus productos en otros lugares.
Belkis Hernández, coordinadora interna del mercado, explicó en conversación con LA PRENSA, que la razón es multifactorial por la que los comerciantes abandonan sus puestos de trabajo.
«Anteriormente esto estaba full, pero ahora mismo hay puestos vacíos en cada una de las áreas del mercado. Eso es algo que no pasaba nunca», menciona Hernández.
De acuerdo con lo explicado por la directiva, el mercado San Juan se divide en tres áreas conocidas como: Mercado Libre, Anexo Uno y Anexo Dos. En estos espacios hay 47, 48 y 49 puestos respectivamente, para totalizar 144 espacios habilitados para la venta.
En este sentido, Hernández destacó que no todos estos puestos están siendo ocupados. En el área de Mercado Libre, por ejemplo, hay tres puestos que fueron abandonados, mientras que en los otros dos espacios hay 10 y 20, respectivamente.


Mercado es abandonado debido a fallas en servicios y trabas operativas
Cuando se le preguntó a los comerciantes el porqué las personas abandonan sus puestos, muchos mencionan que el tema de los servicios (cortes de electricidad) y las restricciones que les ponen los funcionarios policiales que muchas veces aplican trabas para que se descargue la mercancía, eso hace que algunos prefieran buscar cupos en otros mercados o simplemente irse a otro lugar.
Lo reportado por las personas consultadas es que las ventas son bajas en comparación con años anteriores, aunque Belkis Hernández aclara que esta situación cambia los sábados y domingos cuando, en promedio, las ventas mejoran de forma considerable.
Para efectos de este reportaje, el equipo de LA PRENSA visitó otros mercados de la ciudad como el Bella Vista y el Terepaima. La investigación confirma que la realidad que se vive en esos otros espacios comerciales es muy distinta.
En el Bella Vista, por ejemplo, no hay puestos que estén abandonados. Celia Hernández, coordinadora del mercado, menciona que la operatividad es total y que; de hecho, han ido personas tratando de ver si hay algún espacio vacío para poder trabajar.
En el mercado Terepaima ocurre algo similar. Aunque en el lugar fue imposible contactar con la directiva, los mismos comerciantes que hacen vida allí aclaran que los pocos puestos que ahora están solos es porque o están de vacaciones o se encuentran en conversaciones para renovar alquileres.
Esta realidad pudo ser confirmada en la visita al lugar. A diferencia del mercado San Juan, en el Terepaima la mayoría de locales estaban ocupados.


