- La selección femenina de baloncesto de Venezuela derrotó a la anfitriona México (80-69) en el FIBA AmeriCup 2026.
- Este resultado no solo las metió en las semifinales del torneo continental, sino que les otorgó un boleto inédito al Mundial U19 de China 2027.
El baloncesto femenino de Venezuela ha alcanzado un logro sin precedentes en su trayectoria deportiva. Por primera vez en la historia, el combinado nacional de la categoría ha conseguido su pase directo a la Copa del Mundo FIBA U19 Femenina, evento internacional que tendrá lugar en China durante el año 2027.
La obtención del cupo global se concretó en el marco del torneo FIBA AmeriCup U18 Femenino 2026, competición de alto rendimiento que se desarrolla actualmente en México. Venezuela aseguró su participación en la cita mundialista tras superar con éxito la fase de cuartos de final, instalándose de manera directa entre los cuatro mejores equipos del continente americano.
El compromiso decisivo enfrentó a la selección Vinotinto contra el conjunto local de México. A pesar de las condiciones de visitante, el planteamiento estratégico y el rendimiento en la cancha del equipo venezolano permitieron dominar las acciones, sellando una victoria con un marcador definitivo de 80-69 que silenció el recinto deportivo.
Venezuela es solida en la cancha
El pase a la semifinal se fundamentó en una destacada labor grupal, complementada por rendimientos individuales determinantes. Las jugadoras Albanys Ramírez y Astrid Inojosa lideraron las estadísticas ofensivas y el control en la zona pintada en los tramos más complejos del juego. Ambas atletas, señaladas como el relevo del baloncesto nacional, exhibieron solidez táctica y capacidad de conducción bajo presión.
Además de ubicar a Venezuela en la élite continental del certamen Sub-18, este acceso a la Copa del Mundo de China 2027 rompe una barrera histórica para la Federación Venezolana de Baloncesto (FVB) y sus planes de desarrollo en la rama femenina. La competencia en el campeonato mundial ofrecerá a este grupo formativo la oportunidad de competir ante potencias europeas, asiáticas y norteamericanas, consolidando la estructura que nutrirá a la selección absoluta en los próximos ciclos.

