El camino es duro, por eso sólo los duros se mantienen en la carrera. El Rally Dakar es considerado la competición a motor más difícil del mundo, no está hecha para cualquiera. Nicolás Cardona, un barquisimetano que ha vencido esta prueba en cinco ocasiones en moto, ya es referencia y pionero para el país.
Sin alimentarse ni poder descansar bien durante 15 días, afrontó Cardona este reto deportivo. Su experiencia no fue fácil, ya que debió preparar su cuerpo y mente para atravesar las distintas etapas por terrenos complejos, por lo que considera que completar esta competición requiere de mucha habilidad.
“No hay una preparación específica, porque no puedes preparar el cuerpo para sufrir. Es una carrera muy mental. Yo practicaba motocross y hacía válidas del Campeonato Mundial de Rally durante el año para prepararme para el Dakar, porque las válidas son de 4 o 5 días, competí en un Mundial de Enduro (deporte de resistencia y habilidad técnica en moto) en Alemania, tuve 12 días de competencia y eso me sirvió para poder aguantar”, manifestó Cardona.
El barquisimetano ha podido completar la carrera más difícil del mundo en cinco ocasiones, la primera vez en 2013, quedando de 25; en 2014 ganó en la modalidad marathon; en 2016 quedó de 29; en 2017 fue el 27; tuvo una pausa y regresó en 2023, cuando finalizó de 38, a pesar de estar alejado de las motos en competencias como el Dakar o parecidas. Este fue su retiro oficial, esa competición se llevó a cabo en Arabia Saudita.
El desafío mental y el filtro del Rally
“Es imposible acostumbrar a tu cuerpo a no comer, a dormir 3 o 4 horas al día, eso no lo puedes entrenar, tampoco te puedes preparar para un Dakar porque son 9 mil kilómetros, es complicado”, agrega.
Para poder participar en esta competición es muy difícil, pues hay que contar con patrocinantes, llenar un formulario de solicitud donde se agrege la experiencia en competencias moticiclísticas, y luego la exhaustiva preparación para poder aguantar todos esos días a campo traviesa.
Cardona manifestó que en su última participación en 2023, tuvo que realizar el registro y esperar que lo seleccionaran ante unos 600 competidores, quienes también aspiran lo mismo, tener una oportunidad de correr en el Rally Dakar.
“Tener pilotos que no estén a la altura del Dakar es un problema para la organización, por más que yo había ganado, tenía cinco años sin competir, no me habían aceptado sino hasta último momento. Quise competir en ese Dakar que era en Arabia Saudita, donde no había estado y me fue bien”, destaca el motociclista.

Sembrando el futuro del motociclismo en Venezuela
En el país no existe una competencia como ese Rally, una logística para un Rally Dakar es muy complicada, ya que son muchos días de competencias; sin embargo, Cardona aseguró que hace un año organizó una competencia llamada Cross Country de Verano, realizado en el desierto de Adícora (Falcón), con una prueba de una hora que ha ayudado a otros a acostumbrarse al manejo sobre arena.
“Siempre trato de poner mi granito de arena para que el deporte de motocross y enduro crezca. En algún momento de la vida me tocará retribuirle a mi país todo lo que me han dado las motos, todo lo que he aprendido en tantos viajes, más de 30 países viendo cómo son los campeonatos internacionales, me gustaría poderlo trasladar a Venezuela y que el motociclismo mejore para que salgan más atletas de mucho nivel”, destaca.
Esta pasión de Nicolás Cardona por las motos comenzó a muy temprana edad, sus primeras influencias fueron de su padre y su tío que también eran fanáticos del deporte a motor sobre dos ruedas. La primera vez que se montó en una motocicleta para competencia fue a los 4 años de edad.
Desde su adolescencia comenzó a representar a Venezuela, fue a su primer evento internacional. A pesar de que ya está retirado (desde 2023), dejó una huella para los venezolanos en un Rally Dakar, ya que ningún otro paisano ha podido completar este largo tramo en motocicleta.

