- Una propuesta presentada al Estado busca articular a 13 universidades nacionales en una Zona Económica Especial con proyección a 10 años.
- El proyecto estima la generación de hasta 2.000 millones de dólares anuales en exportaciones tecnológicas y la creación de 50.000 empleos directos.
Desde el Centro de Investigaciones y Análisis Prospectivo (CIAP) y la cátedra Libre UCV Emprende, han propuesto al Estado la creación de una Zona Económica Especial (ZEE) que integre a 13 universidades de Venezuela. El propósito es incrementar la producción nacional, potenciar el talento científico, fortalecer la investigación académica, aumentar la preparación de mano de obra calificada y lograr exportar servicios basados en conocimientos.
Dilio Hernández, economista y director del CIAP, indicó que este proyecto tiene una visión para ejecutarse en 10 años, en 2036, integra nodos regionales de las siguientes universidades:
Universidad Central de Venezuela (UCV), Universidad Simón Bolívar (USB), Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Universidad Santa María, Universidad Monteávila, Universidad Metropolitana (Unimet) en Caracas; La Universidad del Zulia (LUZ) y la Universidad Rafael Urdaneta (URU) en Zulia; Universidad de Los Andes (ULA), la Universidad Nacional Experimental del Táchira (UNET) en Táchira; la Universidad de Carabobo (UC) en Valencia; la UCLA y la Universidad Yacambú, en Lara.
«Históricamente la universidad produce investigación, tecnología, pero siempre ha habido un divorcio entre la universidad, el aparato productivo y la sociedad. Lo que pretendemos es que se elabore una política nacional de desarrollo productivo basada en el talento universitario», expresó.
En Venezuela hay más de 100 universidades, una matrícula de más de 2 millones de estudiantes universitarios, más de 100 carreras de pregrado y más de 400 posgrados. Hay laboratorios, bibliotecas y centros de investigación, lo que representa toda una infraestructura que según el economista debe colocarse al servicio del país para generar riqueza y facilitar la inserción en la economía digital mundial.

Potencial tecnoeducativo e impacto macroeconómico
«Este proyecto garantizaría reactivar las capacidades tecnoeducativas, generar oportunidades de empleo en áreas prioritarias como la economía digital, la creación de Inteligencia Artificial (IA), fortalecer la investigación aplicada en áreas como medicina, petróleo, fuentes de energía renovable y todo esto beneficiaría a las empresas que en Venezuela no hacen investigación científica», recalcó Hernández.
En el mundo, las universidades han dejado de ser solo centros de estudio para ser motores productivos. En Venezuela, la propuesta de una ZEE de universidades se ampara en la Ley Orgánica de Zonas Económicas Especiales, que promueve la transferencia tecnológica mediante la articulación universitaria.
A nivel global, la economía digital produce $480.000 millones anuales, por eso creen que si se concreta el proyecto en el país, se producirían entre $1.500 millones o $2.000 millones anualmente en exportación de servicios de tecnología que harían crecer el Producto Interno Bruto (PIB).
«Nuestros cálculos arrojan que se podrían generar 50.000 empleos directos en el país y más de 150.000 indirectos, más de mil startups (empresas tecnológica) y podrían acercarse a las universidades entre 2.000 a 3.000 empresas privadas», acotó.
Ventajas competitivas de una Zona Económica Especial
Una de las ventajas para desarrollar una ZEE Universitaria, es que la producción de servicios de tecnología y de conocimiento, son más económicos que en otros países.
«Aquí el costo de un profesor es ínfimo, comparado con el de otros países. El costo de la mano de obra calificada es sumamente económica y hay que aprovecharlo, porque se podría generar una dinámica de atracción de inversiones. A las empresas tecnológicas lo que les interesa es costos de producción y mano de obra mucho más económicos, por eso la gran mayoría se instaló en China o India; tenemos capacidad de competir porque hemos desarrollado un sistema de excelencia universitaria fortalecido en los últimos 40 años», argumentó Hernández.
El modelo de desarrollo se basaría en nodos. En el Área Metropolitana de Caracas, su ventaja sería que concentra al mayor número de estudiantes y está cercano al poder político nacional. Y luego habría un ecosistema por regiones.
En Los Andes, sus universidades tienen grandes capacidades para desarrollar tecnología dirigida a la agricultura e industrias de alimentos, en la Zona Central y Región Centroccidental, hay capacidades para producir tecnología que mejore la manufactura, logística y servicios empresariales, en Zulia, se puede desarrollar la energía, petroquímica y economía digital, en las universidades del oriente se potenciaría la economía azul (actividades económicas que dependen del mar) y esto da grandes ventajas productivas al país.

