En medio de la oración y el júbilo eclesial, la mañana de este domingo 24 de mayo, se realizó la fiesta de Pentecostés, en la Catedral de Barquisimeto, siendo uno de los domingos más importantes del año, después de la Pascua. La ceremonia religiosa se llevó a cabo en la Catedral de Barquisimeto con presencia del arzobispo de Barquisimeto, Monseñor Polito Rodríguez Méndez y el clero.
“La Solemnidad de Pentecostés, es una jornada consagrada a la acción del Espíritu Santo en la Iglesia y marcada especialmente por el Día del Seminario y el florecimiento de nuevas vocaciones para el pueblo de Dios”, indicó una nota de presa de la Arquidiócesis de Barquisimeto.

La celebración de Pentecostés, comenzó con una vigilia y alabanza al Santísimo, que inició a las 9:00 AM, guiada por el padre Gabriel Trejo, Rector del Seminario Mayor Divina Pastora. En ese momento los presentes elevaron sus oraciones en un clima de recogimiento, realzado por las solemnes notas sacras del Coro del Seminario.
A las 10:00 AM continuó la ceremonia de Pentecostés, con la fracción del pan y la gracia de las Sagradas Órdenes, realizada por Monseñor Polito Rodríguez Méndez en compañía de un grupo nutrido de seminaristas.
Pentecostés es un tiempo litúrgico y que señala la culminación solemne de la misma Pascua
“En marco de esta gran fiesta litúrgica fue el escenario idóneo para conferir importantes pasos ministeriales a los jóvenes en formación. La Iglesia local recibió con alegría la Admisión al orden del Diaconado y Presbiterado de los seminaristas.
Asimismo, se celebró el conferimiento del Ministerio del Lectorado al seminarista Oscar José Lucena Toro, un paso decisivo en su servicio a la Palabra Divina, refiere la nota de prensa.
Luego se realizó la homilía, que estuvo a cargo del Padre Efraín Pastrán, quien con elocuencia recordó el carácter transformador del Paráclito. “Ya tenemos al Espíritu, ya fuimos bautizados. Todos somos llamados a una vocación: a ser santos”, enfatizó.

Por su parte, Monseñor Polito Rodríguez Méndez ofreció palabras de cierre. “Hoy recordamos que han pasado 50 días desde que Cristo resucitó; 50 días de fiesta para celebrar con fuerza al Resucitado. Hoy celebramos el envío del Espíritu Santo por parte del Señor a su Iglesia”, manifestó enfatizando que la comunidad de creyentes es el “depósito del amor, la misericordia y la presencia activa” de la tercera persona de la Santísima Trinidad.

