La reunión oficial entre el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y la mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, que estaba programada para este viernes 13 de marzo de 2026, ha sido cancelada.
El encuentro debía tener lugar en el puente internacional Atanasio Girardot, ubicado en el departamento de Norte de Santander, un sitio que las autoridades colombianas habían calificado previamente como un “símbolo de la integración fronteriza”.
La suspensión se dio a conocer apenas unas horas antes de la ejecución del evento. Según informaron fuentes oficiales, fue la dirigente venezolana quien notificó que no asistiría a la cita fronteriza. Rodríguez, quien asumió el cargo de presidenta encargada en enero, atribuyó la decisión a “razones de seguridad”, lo que obligó a postergar lo que sería su primer encuentro personal con el jefe de Estado colombiano tras semanas de gestiones diplomáticas.


Objetivos de la agenda diplomática
A pesar de la cancelación, los temas que motivaron el encuentro siguen siendo de gran relevancia para ambas naciones. Tras una llamada telefónica sostenida el pasado 18 de febrero, Rodríguez había manifestado que el propósito del diálogo era «seguir avanzando en temas claves de la agenda económica, energética y de seguridad», todo bajo un marco de cooperación y respeto mutuo.
Esta reunión se gestó desde enero, cuando el presidente Petro extendió una invitación formal a Rodríguez. La propuesta colombiana incluía no solo el fortalecimiento de las relaciones bilaterales, sino también un planteamiento de diálogo tripartito con Estados Unidos.


Respaldos internacionales y contexto regional
El frustrado encuentro contaba con la atención de la comunidad internacional. Este mismo jueves, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo una conversación telefónica de aproximadamente 30 minutos con Gustavo Petro. Durante el diálogo, el mandatario estadounidense aprovechó para desearle «suerte» al madatario colombiano en las negociaciones previstas con la administración venezolana.
Además del respaldo político, la comunicación entre Bogotá y Washington abordó temas críticos como la erradicación de cultivos ilícitos, la lucha contra el narcotráfico y la cooperación en materia de hidrocarburos. Trump reiteró que Petro «siempre será bienvenido» en Estados Unidos, subrayando la importancia de la reactivación económica en las zonas fronterizas entre Colombia y Venezuela como un factor de estabilidad para la región.


