En el marco del restablecimiento formal de relaciones diplomáticas y consulares entre Caracas y Washington, el viceministro para la Comunicación Internacional, Rander Peña, informó que se ha iniciado un proceso de inspección de la embajada y los consulados de Venezuela en territorio estadounidense. El funcionario señaló que las sedes requieren de un acondicionamiento estructural tras años de inactividad.
Peña precisó que la sede diplomática en Washington «seguramente requerirá arreglos», aludiendo a los incidentes ocurridos en mayo de 2019, cuando sectores de la oposición tomaron el control de las instalaciones.
Desde febrero de 2023, tras la disolución del «gobierno interino», el Departamento de Estado de EE. UU. había asumido la custodia temporal de los inmuebles. El viceministro calificó la reanudación de nexos como una «decisión soberana» orientada al respeto mutuo y a la construcción de una ruta para el levantamiento de sanciones.


Se reactivan trámites para venezolanos en EE.UU.
El diputado a la Asamblea Nacional, José Gregorio Correa, calificó la medida como el paso más relevante hacia la «normalización de la vida del venezolano». Correa destacó que la ausencia de servicios consulares durante más de un lustro convirtió derechos básicos, como la identidad, en una tragedia humana.
«Un venezolano sin consulado es un ciudadano desprotegido, y hoy ese calvario comienza a ver su fin», afirmó el parlamentario. La reapertura de oficinas en ciudades estratégicas de Estados Unidos permitirá destrabar miles de trámites que quedaron en el limbo, incluyendo:
Se proyecta la apertura de hasta 8 consulados de Venezuela en EE. UU.
Desde la perspectiva del análisis internacional, el experto Julio Pineda estima que el funcionamiento pleno de las delegaciones podría concretarse en un periodo de entre cuatro y seis semanas. Según Pineda, la transición de un estado de conflicto a uno de normalización permitiría la apertura de siete u ocho consulados venezolanos en EE. UU. y entre cinco y seis sedes estadounidenses en Venezuela.
«En un mes o seis semanas va a estar funcionando perfectamente bien y uno podrá pedir su cita en la embajada», explicó el internacionalista. Además, señaló que la inminente reactivación de la conexión aérea entre ambos países acelerará la necesidad de servicios legales y jurídicos en los aeropuertos y sedes consulares, facilitando la movilidad y el soporte institucional.


