El secretario de Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, aterrizó este miércoles 4 de marzo a Venezuela con el objetivo de sostener encuentros con las autoridades del Gobierno encargado encabezado por Delcy Rodríguez.
Según informó la Embajada estadounidense a través de sus canales oficiales, la visita se centra en la promoción de un «sector minero legítimo» y el establecimiento de cadenas de suministro seguras para minerales críticos, elementos fundamentales en la industria tecnológica y energética global.
La legación diplomática destacó que este encuentro representa un paso «vital e histórico» dentro de la estrategia de tres fases, estabilización, recuperación y transición, diseñada por la administración de Donald Trump para el país. Esta hoja de ruta fue presentada originalmente por el secretario de Estado, Marco Rubio, tras los sucesos de la operación militar en Caracas el pasado 3 de enero.


Avances en la agenda bilateral
Desde su juramentación, la presidenta encargada Delcy Rodríguez ha sostenido diversas reuniones de alto nivel con funcionarios de Washington, consolidando lo que ella define como una «nueva agenda de cooperación».
Recientemente, el Ejecutivo de Venezuela selló un acuerdo energético a largo plazo con el secretario de Energía, Chris Wright, mientras que el presidente Trump resaltó en su discurso del Estado de la Unión la llegada de 80 millones de barriles de crudo venezolano, refiriéndose a la nación como un «nuevo amigo y socio».
En el ámbito económico, los diálogos han permitido el desbloqueo de activos venezolanos en Estados Unidos. El pasado 27 de enero, Rodríguez anunció que parte de estos recursos se han destinado a la adquisición de equipamiento hospitalario en territorio estadounidense. Paralelamente, la estatal PDVSA confirmó este martes la suscripción de nuevos contratos para la comercialización de crudo y derivados destinados al mercado norteamericano.


Contexto de tensión global
La visita de Burgum ocurre en un escenario internacional complejo, marcado por las recientes operaciones conjuntas de Estados Unidos e Israel contra Irán. Como respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní ha amenazado con bloquear el tránsito de crudo por el estrecho de Ormuz, una vía por la que circula aproximadamente el 20 % del petróleo mundial.
Bajo este panorama de incertidumbre en el suministro global de energía, el acercamiento entre Venezuela y EE.UU. busca garantizar alternativas estables. Burgum tiene previsto no solo interactuar con autoridades interinas, sino también establecer contactos directos con empresas venezolanas y estadounidenses para asegurar que los recursos minerales y energéticos de la región se integren de manera formal y segura en el mercado internacional.


