Confianza es lo que buscan los inversionistas extranjeros a la hora de evaluar a un país para colocar sus capitales. Y una de las variables más determinantes es conocer los indicadores económicos. En el país, el Banco Central de Venezuela (BCV) no publica periódicamente los informes sobre el comportamiento de las variables macroeconómicas, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) no presenta los indicadores sociodemográficos actualizados, y hace falta que Pdvsa presente sus estados financieros para que haya transparencia en las cifras, y se pueda avanzar hacia una recuperación de la economía. Así lo señalan los economistas Jesús Casique y Leonardo Vera.
«Si no hay cifras el juego está trancado para que haya credibilidad y vengan inversiones», sentenció Casique, director de la firma Capital Market Finance. Nadie va a colocar su dinero en un lugar donde se mueva a ciegas. Sin estadísticas no se puede evaluar hacia qué sectores dirigir las inversiones.
Vera, profesor titular de la Cátedra de Macroeconomía de la Escuela de Economía de la UCV, señala que en Venezuela la poca información de variables económicas que hay las realizan organizaciones privadas que tienen limitaciones. «Regular, levantar información, datos, cuesta dinero y es algo que ordinariamente hacen las instituciones del sector público. Eso lamentablemente no se está haciendo en Venezuela desde hace tiempo», detalló.


Cifras que faltan:
Casique señala que entre los indicadores que debe publicar el BCV está: el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) que se dejó de conocer en octubre de 2024. Este dato es determinante para calcular la inflación de Venezuela.
La Balanza de Pagos está publicada hasta el primer trimestre de 2019. Este indicador proporciona información de la compra y venta de bienes y servicios, así como de los movimientos de dinero por inversiones y préstamos. La Inversión Extranjera Directa (IED) es la cifra para conocer todo el capital extranjero que tenga como fin la inversión y la obtención de un rendimiento en Venezuela, así como el control de parte de una empresa en el extranjero. Este dato no se publica desde el año 2018.
La Base Monetaria, que es el dinero de alta potencia; es decir, la cantidad total de dinero efectivo en manos del público, junto al dinero en reservas, divisa extranjera y metales que está en posesión del BCV y que tienen categoría de pasivos bancarios. Casique resalta que se publicó hasta 2025.
El Producto Interno Bruto (PIB) de la nación, que permite saber el tamaño real de la economía, se publicó hasta el segundo trimestre de 2024. «El BCV tampoco publicó el PIB de 2020, que fue el año cuando hubo una caída bárbara por la pandemia…El ente emisor ha publicado el PIB desde el año 2020 hasta 2024, pero únicamente los porcentajes. Los niveles (monto exacto en dinero por sectores económicos), se desconocen», exclamó.
Desde 2017 no se publican las Cuentas Consolidadas de la nación, que son un conjunto de registros estadísticos y contables que el BCV debe elaborar para mostrar la situación económica y financiera integral de todo el sector público del país.


Asimismo, el Ministerio de Finanzas debe mostrar las cifras de la deuda interna que es el dinero que el Gobierno le debe a personas, bancos y empresas que están dentro del país, y de la deuda externa que es el conjunto de obligaciones que tiene un país con acreedores que residen en el extranjero.
Organismos multilaterales, como el FMI estiman que la deuda total (interna y externa) de Venezuela ascendía a $197.000 millones en 2024 (164% del PIB). Así lo reseña una publicación del portal estadounidense financiero Bloomberg, de fecha 13 de enero.
Lo único certero relacionado con la deuda externa es que Venezuela está en moratoria (default) desde finales de 2017. Algunos economistas estiman que el país debe entre 80 mil y 100 mil millones de dólares a sus acreedores internacionales.
Destaca que el Instituto Nacional de Estadística (INE) tiene la obligación de revelar datos sobre la Fuerza de Trabajo, que es la Población Económicamente Activa. El INE informó que había hecho el Censo 2023, pero en su página web las cifras de ese año sobre población, tasa de fecundidad, tasa de natalidad, indicadores de viviendas, las viviendas sin servicios básicos y Coeficiente de Gini, que es la herramienta que se utiliza para medir la desigualdad en el ingreso de las familias, no son públicas.
«Un país no se reactiva económicamente con leyes, se reactiva teniendo cifras, con información al día», recalcó Casique.
Por su parte, el economista petrolero, Rafael Quiroz, apuntó que Pdvsa no muestra los estados financieros desde hace más de 12 años.
«Un mejor conocimiento de cuál es la situación económica de Venezuela con información fidedigna y oficial, le brindaría a los inversionistas mucha más seguridad y podría hacerse un panorama mucho más certero de lo que pasa hoy día en el país», mencionó el economista, Leonardo Vera.


Variables importantes
Además de los indicadores económicos, Leonardo Vera, Ph.D. en Economía de la University of East London, en Inglaterra, informó que las inversiones se mueven por otras variables importantes, como la seguridad jurídica (respeto a la propiedad privada). «Que las disputas de inversión se puedan resolver en tribunales competentes e imparciales», mencionó.
Según el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), institución del Banco Mundial, Venezuela ocupa el segundo lugar en Sudamérica con más demandas arbitrales recibidas por inversores extranjeros, con un total de 61.
La mayoría de los casos son petroleras que han demandado al Estado venezolano por la nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco en 2007. También hay demandas por la revocación de concesiones de oro y otros minerales estratégicos, disputas por concesiones de proyectos de infraestructura, por incumplimiento de pagos de pagarés o bonos, y por la nacionalización de empresas, como la Siderúrgica del Orinoco, cementeras como Holcim y Cemex, y la empresa de envases de vidrio Owens-Illinois.
Aunque Venezuela se salió del Convenio del Ciadi en 2012, las disputas continúan activas.


Economía pequeña
Las inversiones se mueven por el tamaño del mercado. Según explicó Vera, el mercado nacional es probablemente un tercio o una cuarta parte del tamaño que era hace una década. Además, la economía venezolana sigue siendo muy dependiente del petróleo.
«Al no ser un mercado tan grande, pues no hay espacio para muchas inversiones… El tamaño del mercado y la expectativa de crecimiento de un país son variables importantes para decidir colocar capital», apuntó.
Constituir negocios
Los empresarios extranjeros también evalúan la facilidad de abrir un negocio. En 2020, el Informe Doing Business del Banco Mundial, ubicó a Venezuela en el puesto 188 de 190 países evaluados en el ranking de mejores lugares para hacer negocios en el mundo.
Eso quiere decir, que entre los trámites para iniciar una empresa, estimular el empleo, obtener permisos de construcción, permisos de electricidad, registro de propiedad, requisitos para obtener crédito, entre otros, constituir un negocio en Venezuela puede demorar más de 144 días, cuando el promedio en Latinoamérica y el Caribe es de 53 días. Así lo reseñó una publicación de la asociación civil Cedice Libertad.


Voracidad fiscal para la inversión
Una de las variables que toman en cuenta para invertir en un país es la carga fiscal. En el caso de Venezuela, el Colegio de Contadores del estado Lara, informó al Diario de Lara, LA PRENSA, que la presión tributaria de las organizaciones representa entre el 30 a más del 60% de sus beneficios netos.
«En Venezuela hay muchos tributos y eso hace que la rentabilidad de una empresa se vea perjudicada. Eso lo que genera es que los inversionistas interesados busquen un retorno a corto plazo, y no a mediano o largo plazo. El tener muchos impuestos específicos va en contra de la posibilidad de tener grandes inversiones extranjeras», acotó el economista, Leonardo Vera.
El tener buenos servicios públicos y una buena infraestructura vial, también es tomada en cuenta para atraer inversiones. Contar con servicios de telecomunicaciones, agua y electricidad estables es fundamental.
Asimismo, los inversionistas se fijan en el régimen laboral. «En Venezuela existe un régimen laboral muy pesado. Se necesita un régimen más flexible», sugirió. Gremios como Conindustria, han solicitado reformar la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras.
«El tema de poder mover los dólares con facilidad es otra de las variables importantes. En caso de inversión Greenfield (inversión desde cero), el país tampoco destaca, porque hay una dolarización que no es oficial, porque el sistema financiero nacional no está conectado con el sistema financiero internacional y el ecosistema de medios de pago en Venezuela es complicado para que lo entienda un extranjero», señaló Vera.


